El hombre que está en el centro de una demanda de un billón de dólares presentada por las familias de las víctimas del 11-S mantenía amplios vínculos con funcionarios del gobierno saudita.

Además, participó en partidas de paintball con uno de los futuros líderes de al Qaeda, según revelan videos obtenidos por la BBC.

Las imágenes, que llegaron a manos del FBI pocos días después de los atentados de 2001, contrastan con las declaraciones que Omar al-Bayoumi ha realizado durante 25 años negando su supuesta condición de extremista y espía saudita.

En una de las grabaciones, Bayoumi —quien afirmaba ser estudiante durante su estancia en Estados Unidos— aparece abrazando a Anwar al-Awlaki, quien más tarde lideraría al Qaeda en la Península Arábiga.

En otro video se ve a Bayoumi y a Awlaki jugando al paintball cerca de San Diego junto a un funcionario del Ministerio de Asuntos Islámicos de Arabia Saudita.