No es un secreto que el grado de crispación en la Asamblea de Vallecas ha ido aumentando paulatinamente en los últimos años. Solo hace falta ver los plenos de cada jueves para darse cuenta. Los símbolos de institucionalidad han ido mermando a medida que los improperios y salidas de tono son cada vez más habituales. Ahora, tras el escándalo del ático comprado por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, se inicia uno de los cursos políticos más agitados que nunca, con las elecciones autonómicas a solo unos meses y una duda: ¿le pasará factura a la líder madrileña o revalidará otro año más su mayoría absoluta?

Con estos mimbres, los partidos de la oposición se preparan ya para meses de choque total con la líder madrileña, al menos hasta los próximos comicios de mayo. Tanto PSOE como Más Madrid e incluso Vox han avisado de que no será tan sencillo el pasar página de la adquisición del inmueble de 6,3 millones de euros de Chamberí como el equipo de Ayuso espera. Especialmente los partidos de izquierdas han adelantado que no bastará con la próxima comparecencia del consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno autonómico, Miguel Ángel García Martín. Lo que buscan es que se haga pública la información que, dos meses después de que saltara en prensa el caso, todavía falta.