Este lunes, Sedena informó sobre la puesta en marcha de la segunda fase de una operación antidrones coordinada en la zona metropolitana de Tijuana, Baja California, y San Diego, California.

En un esfuerzo bilateral para combatir el uso ilícito de aeronaves no tripuladas en la frontera, la Secretaría de la Defensa Nacional de México (SEDENA) anunció el inicio formal de la segunda fase de la operación binacional antidrones “Águila Alta”.

El anuncio coincide con revelaciones de que el gobierno de los Estados Unidos ha escalado masivamente el despliegue y uso de su nuevo sistema de armas láser de alta energía (AMP-HEL) para derribar drones vinculados al crimen organizado en la franja fronteriza común.

Este lunes, Sedena informó sobre la puesta en marcha de la segunda fase de una operación antidrones coordinada en la zona metropolitana de Tijuana, Baja California, y San Diego, California.

Esta acción se realiza bajo el marco del Grupo Bilateral de Implementación México-Estados Unidos y consiste en “operaciones concurrentes” o espejo. En la práctica, esto significa que las fuerzas armadas de ambos países y las agencias de la ley estadounidenses realizan reconocimientos simultáneos a lo largo de la frontera, cada fuerza operando estrictamente dentro de su propio territorio soberano, según el comunicado.