Camilo Sáenz, actor bogotano, quien ha construido una carrera de más de tres décadas en la televisión, el cine y el teatro, con participaciones en producciones como “Padres e hijos”, “El Cartel”, “Metástasis”, “La ley del corazón” y “Enfermeras”, enfrentó una de las etapas más complejas de su vida.
“Han pasado muchas cosas en la vida, pero digamos que resolví irme para la montaña, para La Calera, en la pandemia. Ahí he tenido muchos cambios, un proceso de divorcio, de entender cómo funciona esta nueva familia, tratando en realidad de poder ver y construir una nueva vida. Fue soltar absolutamente todo y refugiarme en una cabaña en la punta de una montaña y desde ahí, otra vez, comenzar a organizar la vida, los pensamientos, lo que quiero, cómo lo quiero, mi vida personal, mi vida con mis hijas”, reveló el actor en exclusiva para Vea de El Espectador.
“Estuve en el fondo del mar”
Lejos de imaginarlo, esa crisis resultó ser una pausa necesaria para reflexionar sobre su vida: “Hay un tema de desprendimiento importante quizás para comenzar a valorar otras cosas que antes no veía o no valoraba. Hoy en día siento que ese es como mi mayor tesoro, mi vida, estar ahí resguardado, estar tranquilo, muy enfocado en las cosas que quiero. Para mí el tema principal en este momento son mis hijas y con ellas hay una relación muy chévere después de también un gran proceso de separación. Todo ese concepto que en algún momento tenía de familia cambió, cobró otro sentido y ahora tiene otro valor. Cada vez sigo aprendiendo, entendiendo, aceptando y sobre todo llevándolo de la mejor manera”.






