El rey de Inglaterra, Carlos III, ha aclarado en una misiva que los duques de Sussex, Harry y Meghan, son “ciudadanos privados” y no representan a la familia real a pesar de su reciente regreso a Reino Unido tras seis años de residencia en el extranjero.
El monarca ha remitido la carta al propio príncipe Harry, al gobierno, a las autoridades militares y a los representantes reales para aclarar las competencias y atribuciones de ambos una vez han decidido afincarse en territorio británico junto a sus hijos, Archie y Lilibet, según recoge la cadena británica BBC.
No podrán utilizar el título de HRH -SAR o Su Alteza Real- ni el de Su (él) y su (ella) Alteza Real, explica la misiva firmada por el lord chambelán de la Casa en nombre del rey.
Harry y Meghan informaron por sorpresa de su regreso a Reino Unido a finales de agosto a los representantes de Carlos encargados de gestionar la agenda real y las relaciones con el gobierno.
La carta puede interpretarse como un drástico aviso para que en ningún caso reclamen o sean tratados como representantes de la familia real británica, un concepto que se limita a los 11 “working royals”, los miembros de la familia que ejercen representación oficial: el monarca, su pareja, los hermanos del monarca, sus hijos y parejas y descendientes.










