Donald Trump prometió llevar a cabo la mayor deportación de la historia y en los últimos meses ha pisado el acelerador para lograrlo.

Solo durante el mes de agosto, ICE (el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos) arrestó a 50.925 migrantes en todo el país.

Eso es casi el doble que los arrestos registrados en agosto del año pasado, y más de cinco veces la cifra de agosto de 2024, cuando Joe Biden era presidente.

La Casa Blanca ha dicho que su objetivo es llegar a 2.000 arrestos al día.

Que una persona sea arrestada no implica necesariamente que termine deportada, pero en las circunstancias actuales es el desenlace más común.