Matías, contanos cómo fueron tus inicios en la profesión Antes de ser corredor, trabajé seis años en la recepción de un hotel corporativo en South Kensington, Londres, atendiendo a CEOs de multinacionales de todo el mundo. Ahí aprendí dos cosas que no enseña ningún curso: a comunicarme con cualquier interlocutor y a ver cómo esa gente usaba la tecnología para potenciar sus ideas. Cuando abrí la inmobiliaria en Córdoba, apliqué esa misma visión. Con la llegada del ADSL, armé una web con fotos cuando el resto todavía publicaba avisos de texto recortado en los diarios. A medida que mejoró la velocidad de internet sumé el video, logrando que el comprador pudiera conocer la propiedad antes de visitarla en persona; por eso publico en YouTube desde 2009. Hoy, junto a un ingeniero europeo, transformé toda esa experiencia en el diseño de la plataforma que estoy poniendo en manos de otros realtors. ¿Qué servicios ofrecés y cuál es tu valor agregado? Compraventa y tasación de propiedades. Mi principal diferencial está en la forma de mostrarlas: utilizo el video y las redes sociales para que cada propiedad llegue a compradores de todo el país y del exterior, mostrando el inmueble de forma realista y sin distorsiones. Este enfoque optimiza todo el proceso: el propietario recibe menos visitas improductivas, vendiendo más rápido y a mejor precio, mientras que el comprador llega sabiendo exactamente lo que va a encontrar. Además, brindo formación integral para realtors, abarcando desde la captación de la propiedad hasta el cierre de la venta.