Investigación Exclusivo suscriptores La niña fue hallada ocho días después de su desaparición gracias al sobrevuelo de un grupo de gallinazos en zona montañosa de Buriticá. Michel Dahiana Henao fue hallada sin vida ocho días después de haber desaparecido en Buriticá, Antioquia. Autoridades investigan su muerte. Foto: EL TIEMPO.PERIODISTA DE MEDELLÍN07.09.2026 06:30 Actualizado: 07.09.2026 06:30

Michel Dahiana Henao Chavarría salió de su casa en el barrio Cristo Rey de Buriticá, ubicado en una de las zonas que da salida a la ruralidad del territorio y a tan solo unas cuadras del hospital del municipio.La niña, de tan solo seis años, sufría de ataques de epilepsia periódicos. De hecho, cada veinte días se registraba uno de estos episodios. Ese 24 de agosto era el día 20.Fue a la 1:43 de la tarde cuando los familiares de la niña le reportaron al Cuerpo de Bomberos del municipio la desaparición de la menor. LEA TAMBIÉN Municipio de Buriticá Foto:DevimarPese a la poca información que ha sido entregada por fuentes oficiales al respecto de lo que ocurrió el día de su desaparición, se sabe que la niña salió de su casa y pasó por la floristería de la zona, ubicada a tan solo unos metros de la casa.Fue gracias a la cámara de seguridad de la floristería que se obtuvo la última imagen de Michel, con la cual se pudo establecer lo que vestía el día de su desaparición y elucubrar sobre los caminos que pudo haber tomado para así desplegar el megaoperativo de búsqueda que concluyó el pasado lunes 31.El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, fue el encargado de dar la noticia del hallazgo del cuerpo de la menor. El mandatario departamental reportó la trágica novedad del caso a media tarde del lunes. Para ese momento, los cuerpos de rescate apenas se abrían camino, con esfuerzo, por el boscoso Alto del Chocho, donde, contra todo pronóstico y plan de acción, fue ubicado el cuerpo de Michel. A partir de ese punto empezó a reconstruirse un caso diferente y con aristas por develar. Con más interrogantes que certezas.Última imagen captada de Michel Dahiana. Foto:Captura de pantalla: Teleantioquia,EL TIEMPO habló con el cabo Rubén Darío Urrego, comandante del Cuerpo de Bomberos de Buriticá, quien reconstruyó con cierto hermetismo el hallazgo de la menor.Los primeros días, la búsqueda la protagonizaron unidades terrestres en jurisdicción del municipio y en las zonas rurales aledañas a Buriticá.Sin embargo, las búsquedas no dieron resultados. El reloj seguía corriendo y la preocupación por la ausencia de la niña y la falta de indicios de su paradero obligaron a las autoridades a intensificar su actuación.Por ello, el 26 de agosto, pasados dos días desde el último avistamiento de la niña, la Secretaría de Seguridad, Justicia y Paz de Antioquia se articuló en la búsqueda con la publicación de un panfleto con la fotografía de la niña.Posteriormente, la tecnología entró en el panorama. El alcalde de Buriticá, José Luis Rodríguez Úsuga, informó que desde la mañana de ese miércoles inició un proceso de búsqueda a través de drones.En total, se desplegaron 10 drones, unos dispuestos por empresas privadas y otros por el Ejército Nacional, que además desplegó un pelotón para reforzar la búsqueda. Los equipos realizaron sobrevuelos constantes tanto en el casco urbano de Buriticá como en la ruralidad del municipio. De hecho, incluso se integraron cámaras térmicas a la búsqueda.A los drones, al Cuerpo de Bomberos y a los vecinos se sumaron también perros especializados que intensificaron la tarea. Estos perros, nueve en total, fueron aportados por el Cuerpo de Bomberos de Sabaneta.Sin embargo, los días pasaron y las unidades terrestres no dieron con el paradero de la niña. El Puesto de Mando Unificado determinó las rutas de búsqueda, planteando los sitios que consideraron de acceso posible para la menor de seis años, considerando su morfología.Y, finalmente, el lunes 31 de agosto, una señal de la naturaleza reveló la ubicación de la niña. LEA TAMBIÉN Buriticá y detrás el Alto del Chocho. Foto:Cortesía.A tres kilómetros del casco urbano del municipio, a unas dos horas a pie desde el casco urbano, el mayordomo de una finca que realizaba su ronda habitual para revisar el ganado notó la inusual concentración de las aves de rapiña.EL TIEMPO conoció en exclusiva apartes del primer consejo de Gestión del Riesgo extraordinario a raíz de la desaparición de la niña. Uno de los puntos que se descartaron inicialmente en la búsqueda, que se desplegó en un área de cinco kilómetros, fue el punto donde encontraron a la niña.—Con precisión, en el PMU se dijo que era imposible que alguien ingresara al terreno donde la encontraron, por su densidad y topografía—.El campesino se acercó con intriga para intentar verificar qué era lo que atraía a las aves de rapiña.Al aproximarse al terreno, pedregoso en la parte baja de la montaña, el hallazgo confirmó el peor de los temores del municipio: yacía un cuerpo en avanzado estado de descomposición. La única pista visible, una camiseta de color rojo. La prenda bastó para poner en alerta a los equipos de emergencia. Era la misma prenda roja captada en la última grabación de Michel Dahiana Henao Chavarría cuando pasó por la floristería del municipio.La niña vivía en este sector de Buriticá. Foto:EL TIEMPO.EL TIEMPO pudo hablar con uno de los campesinos que apoyó las labores de búsqueda de la niña: “Si no hubiera sido por las aves de rapiña, no hubieran dado con el cuerpo. Los bomberos pasaron varias veces por la cañada de las fincas Juan Flórez y El Aguacatal y encontraron la última huella antes de los límites de las fincas, de ahí para allá son los linderos”.El hombre, que pidió mantener su identidad reservada, insistió en señalar que la zona es topográficamente compleja. De hecho, apuntó: “La cordillera es muy grande, ese filo se llama el Alto del Chocho. Son caminos que llevan a otras fincas desde la casa de la niña. Pudo haber cogido el que vio más accesible”.El campesino sentenció: “Tiene que haber dado una vuelta grande para llegar a ese lugar, allá llegaron fue con equipos especiales y cuerdas”.En el reporte oficial de los Bomberos de Buriticá, el hallazgo se reportó entre la 1:47 y la 1:50 de la tarde. Tres unidades se desplazaron allí para verificar la denuncia.Desde el día de la desaparición, a la niña la buscaron 24 horas continuas, con unidades alternadas y civiles, aproximadamente 350 personas entre todas las entidades y los voluntarios.El cuerpo estaba en un lugar de muy difícil acceso, insistieron una y otra vez, no solo los civiles que participaron en las labores de búsqueda, sino el propio comandante. Los bomberos tardaron aproximadamente ocho horas en acceder al lugar. Tuvieron que sujetarse de arneses y cuerdas para asegurar su movimiento y poder extraer el cuerpo. Además, debieron podar, arrancar árboles y apartar maleza continuamente.El cuerpo de Michel Dahiana regresó al pueblo, para después ser llevado a Medicina Legal en Medellín, a eso de las 9 de la noche.Pese a que no se ha conocido un dictamen oficial por parte de Medicina Legal que dé cuenta de la causa de la muerte de la niña, la manera en la que cada persona que tiene conocimiento del caso relata los hechos vislumbra lo que sería un crimen desgarrador.El propio alcalde, en entrevista con este medio, hizo un llamado a que no haya impunidad en este caso: “Que esto no siga pasando en nuestro país y nuestro departamento, porque son nuestros niños”. Además, se remitió a la millonaria recompensa dispuesta por la Gobernación de Antioquia por información que ayude a esclarecer el caso. LEA TAMBIÉN José Luis Rodríguez Úsuga, alcalde de Buriticá. Foto:Alcaldía de Buriticá.Por su parte, tanto los rescatistas que participaron en el rescate del cuerpo como los locales aseguraron que no hay ninguna posibilidad de que la niña haya llegado al lugar donde la encontraron por su propia cuenta: “Creemos que hay una parte de la historia que se debe reconstruir”, apuntó el alcalde Rodríguez.En ese sentido, y a partir de los relatos recabados, este medio ubicó los datos topográficos del lugar del hallazgo de Michel Dahiana.En primer lugar, es fundamental recordar que el cuerpo de la niña fue hallado en terreno montañoso provisto de un denso bosque y rodeado por piedras que dificultan el paso. Suponiendo que la niña haya seguido una línea recta desde su casa en Cristo Rey hasta el lugar en el que la hallaron, es un recorrido ascendente de 3,15 kilómetros.Esta es, aproximadamente, la distancia entre la vivienda de la niña y el punto donde la encontraron. Foto:EL TIEMPO.Adicionalmente, el punto en el que hallaron a Michel Dahiana, de algún modo paralelo a la cañada de la quebrada Casanguí, que desciende desde uno de los puntos altos de ‘El Chocho’, que, a propósito, en su punto más alto, cercano al lugar donde hallaron el cuerpo en avanzado estado de descomposición, registra alturas entre los 1.900 y los 2.000 metros.En la montaña hay unos cuantos asentamientos que son las viviendas de campesinos. Además, en la montaña solo hay un camino plenamente señalizado, destinado para caminatas deportivas y ascensos a la cima del Alto del Chocho; más allá de eso, cualquier otra ruta en la montaña depende del conocimiento de los habitantes de la región.El cuerpo de la niña fue encontrado en una zona de difícil acceso y altura. Foto:EL TIEMPO.Por lo pronto, la familia de la niña, que probablemente tenga la clave para descifrar lo que parece ser el crimen de la niña de seis años, ha permanecido en silencio.NICOLÁS TAMAYO ESCALANTEPeriodista de Nación, en Medellín. Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.