El sector bananero de Ecuador, primer exportador mundial de la fruta con una superficie cultivada que alcanza las 220.000 hectáreas, sostiene sus prioridades operativas y estratégicas en dos desafíos fundamentales para la sostenibilidad de la actividad agroexportadora: la búsqueda e implementación de variedades resistentes o tolerantes a la plaga Fusarium raza 4 Tropical (Foc R4T) y el despliegue de medidas preventivas para mitigar las eventuales repercusiones del fenómeno de El Niño.Las acciones combinan la investigación científica de largo alcance, los análisis técnicos y la bioseguridad en el campo frente al riesgo fitosanitario que supone el Fusarium R4T, cuya presencia fue detectada en una plantación de la provincia de El Oro, a la par de la infraestructura hídrica y logística necesaria para afrontar las precipitaciones, explica José Antonio Hidalgo, director ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de Exportadores de Banano (AEBE).Avances regulatorios y agronómicos frente al Fusarium raza 4Frente a la amenaza del Fusarium R4T y de enfermedades bacterianas como el Moko, la industria privada y las autoridades del ramo ejecutan un esquema de evaluación de diversos materiales genéticos con distintos marcos normativos y metodologías de desarrollo. PublicidadSobre el alcance de estas acciones, Hidalgo enfatiza que más allá de una variedad específica, desde AEBE consideran “que la respuesta al Foc R4T debe construirse desde distintos frentes y con una visión de largo plazo”.Entre las alternativas de mejoramiento convencional —las cuales son obtenidas mediante cruces, selección y evaluación de plantas a lo largo del tiempo sin la inserción de genes en laboratorio—, la variedad Formosana GCTCV-218 ingresó al Ecuador en el 2022. En octubre de 2025, dicho material concluyó su proceso de validación agronómica a cargo del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap), registrando resultados técnicos favorables en adaptación, estabilidad morfológica y vigor vegetativo en las condiciones locales, precisa el directivo.La variedad GAL, de origen israelí, ingresó legalmente al país en 2024 y se mantiene en fase experimental, cursa su segundo ciclo de evaluación de campo a cargo del Iniap para determinar su comportamiento y viabilidad agronómica. El director ejecutivo de AEBE enfatiza que, en ambos casos, “es importante esperar los resultados de los procesos técnicos y regulatorios antes de hablar de una alternativa comercial definitiva”.PublicidadPublicidadEn el ámbito de las tecnologías transgénicas está la variedad Queensland QCAV-4, desarrollada por la Universidad Tecnológica de Queensland en Australia, opción que el gremio sigue de cerca. Este material fue aprobado en 2024 en su país de origen para producción y consumo comercial, es la primera variedad de banano genéticamente modificada con autorización de esa índole a nivel global. En ensayos de campo, la QCAV-4 ha mostrado una alta resistencia al Foc R4T con un desempeño de cultivo comparable al de la variedad Cavendish. Hidalgo explica que la parte transgénica de esta variedad radica en que en laboratorio se le incorporó un gen específico proveniente de una planta de banano silvestre resistente para darle una defensa directa contra el hongo.El eventual ingreso de Queensland QCAV-4 al Ecuador requiere la activación de un canal jurídico especial debido a los marcos constitucionales vigentes, señala el representante gremial. El artículo 401 de la carta magna declara al país libre de cultivos y semillas transgénicas. No obstante, el mismo texto constitucional prevé una excepción regulada: únicamente en caso de interés nacional debidamente fundamentado por la Presidencia de la República y con la posterior aprobación de la Asamblea Nacional mediante mayoría calificada, se podrá autorizar la introducción de semillas y cultivos genéticamente modificados.Sobre este particular, la autoridad del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca ha ratificado la importancia de evaluar este material ante el riesgo fitosanitario del Foc R4T para las plantaciones nacionales, señalando la factibilidad de recurrir a una decisión especial de la Presidencia de la República para permitir su ingreso temporal y evaluación en las distintas zonas productoras de la nación, aunque aún no hay un avance en ese sentido.Programas científicos y cooperación internacionalAdicionalmente a las evaluaciones de campo de las variedades importadas, Hidalgo destacó que AEBE impulsa la investigación y la cooperación científica multilateral para ampliar las opciones disponibles para el sector.Entre estas iniciativas resalta la alianza estratégica entre el gremio y la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), un programa acompañado por la Corporación Andina de Fomento que contempla aproximadamente cinco años de investigación. Este proyecto combina diferentes métodos de mejoramiento genético para generar nuevas alternativas de banano Cavendish con mayor resistencia al Fusarium R4T y al moko bacteriano, las cuales serán posteriormente evaluadas en las condiciones específicas de las fincas ecuatorianas.PublicidadDe igual manera, el gremio participa en AgroConexión, una iniciativa que articula a la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) y al Banco Interamericano de Desarrollo con el sector productivo. Dentro de este programa, AEBE cofinancia un proyecto orientado a generar soluciones innovadoras frente al moko bacteriano incorporando investigación, biotecnología y control biológico, detalló Hidalgo.A estos esfuerzos se suma la articulación académica lograda en espacios de encuentro sectorial como Banana Time, donde el gremio ha generado un punto de encuentro para especialistas internacionales en respuesta global al Fusarium, alianzas de vigilancia participativa y desarrollos de edición genética, incluyendo la colaboración con firmas tecnológicas como Tropic en el diseño de materiales orientados a la resistencia al R4T. Asimismo, mediante iniciativas como el proyecto SafeBanana, desarrollado con la Cooperación Alemana, y las Brigadas de Bioseguridad, el gremio trabaja en monitoreo, capacitación, diagnóstico temprano y fortalecimiento de medidas preventivas para productores y trabajadores.Plan de acción e infraestructura ante el Fenómeno de El NiñoEn lo relativo a los factores climáticos, el director ejecutivo de AEBE indicó que la industria bananera está fortaleciendo sus acciones preventivas frente a la temporada invernal. Sobre el enfoque y la estrategia implementada por los productores, José Antonio Hidalgo manifestó: “El sector bananero ecuatoriano está fortaleciendo su preparación frente a El Niño 2026 con un enfoque preventivo, basado en la experiencia de eventos anteriores”.Hidalgo aclaró que la vulnerabilidad de las áreas cultivadas depende más de las condiciones particulares de cada zona que de la provincia en sí, especialmente en fincas ubicadas en áreas bajas, microcuencas con drenaje lento o cercanas a ríos.Entre los principales riesgos detectados por el gremio para la continuidad operativa se encuentran el exceso de precipitaciones, la saturación hídrica de los suelos, el posible desbordamiento de ríos con afectaciones a la infraestructura y los potenciales daños a las vías que impacten la logística de exportación. Para mitigar estos problemas, los productores refuerzan el mantenimiento de canales de drenaje, la protección de estaciones de bombeo y el manejo hídrico, mientras el gremio levanta información con sus socios para coordinar acciones con las autoridades locales.En el plano institucional, Hidalgo informó que AEBE ya se ha reunido con las prefecturas de Guayas y Los Ríos para socializar un análisis de inundaciones desarrollado por la asociación. Este estudio tomó como base información histórica de lluvias de más de 45 años y evaluó las principales rutas de tránsito en las provincias de Guayas, Los Ríos y El Oro para identificar aquellas con mayor susceptibilidad a anegamientos y plantear acciones de mantenimiento o infraestructura que aseguren la continuidad de las operaciones.Por último, el representante de AEBE señaló que el gremio ha puesto a disposición plataformas de acceso gratuito, como la Plataforma de Clima del Observatorio Estadístico de Banano, un sistema que permite a productores, periodistas y demás actores consultar datos satelitales y modelos hidrometeorológicos para conocer en detalle las condiciones y anticipar posibles escenarios frente a la temporada invernal. (I)
Investigación científica y prevención vial: la doble estrategia bananera ante sus mayores riesgos
Alianzas con centros internacionales y un monitoreo histórico de lluvias sostienen las acciones operativas del sector que enfrenta al Fusarium raza 4 y El Niño.






