Moscú (EFE).- Rusia y Corea del Norte, países que comparten apenas 20 kilómetros de frontera, inauguraron este lunes un puente que les une por primera vez por carretera.

El primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, quien asistió a la ceremonia por videoconferencia, no dudó en calificar de «histórico» el evento, que relacionó con la necesidad de incrementar el potencial logístico y de transporte del Lejano Oriente ruso.

El puente, que tiene poco más de un kilómetro de largo -424 metros en el lado ruso y 581 en el norcoreano-, fue construido sobre el río Tumánnaya, en la región rusa de Primorie, cuya capital es la ciudad de Vladivostok.

Mishustin destacó que hasta 300 automóviles diarios podrán cruzar el paso fronterizo en el marco de una obra que comenzó en abril del pasado año tras recibir en 2024 el visto bueno de ambos líderes, el ruso Vladímir Putin y el norcoreano Kim Jong-un.

«Las relaciones entre Rusia y Corea del Norte se encuentran hoy a un alto nivel de asociación estratégica sin precedentes. Nuestros países cooperan activamente prácticamente en todos los ámbitos y también coordinan sus esfuerzos para garantizar la seguridad y estabilidad regional», destacó.