Opinión

Editorial

EDITORIALNo por gastar más se gobierna mejor.

De los mismos creadores de barreras para fiscalizar licitaciones, asignaciones y proveedores en el sistema Guatecompras, ahora se anuncia el estreno de un nuevo proyecto de presupuesto deficitario en año electoral. No es el primero en su tipo, pero sí el más abultado de la historia: un récord que cada año se rompe, pero que no por ello se justifica. No por gastar más se gobierna mejor; por el contrario, cada plan de gasto gubernamental exhibe mediocridades, contradicciones, dobles discursos y voracidades.

La nueva propuesta de gasto del Ejecutivo —que también integra asignaciones al Congreso, Organismo Judicial, Usac, deporte, situado constitucional municipal y también el pago de deuda, entre muchos otros rubros— rebasa los Q192 mil millones. La excusa suena gastada: hay más gasto en inversión social. Fue la misma justificación del año pasado.