Noticia Exclusivo suscriptores La meta para los próximos 90 días es capturar a los integrantes de las organizaciones. Llegarán 300 uniformados para reforzar zonas complejas.Policía incautó armas en El Campín Foto: @PoliciaBogotaEDITOR DE BOGOTÁ06.09.2026 22:01 Actualizado: 07.09.2026 11:14
El general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, anunció una nueva ofensiva contra el crimen organizado en la capital del país. La meta es atacar de manera contundente 24 estructuras criminales en los próximos 90 días.Según el alto oficial, esas organizaciones delincuenciales están identificadas y vinculadas con delitos como homicidio, tráfico de estupefacientes, hurto a personas, vehículos y entidades financieras, además de fleteo y hurto de bicicletas. LEA TAMBIÉN El anuncio marca un nuevo momento para la seguridad de Bogotá después del cambio de Gobierno Nacional y de la cúpula de la Policía Nacional. El general Cristancho lo define como un “borrón y cuenta nueva”, aunque aclara que no significa abandonar el trabajo que ya se venía realizando.“Lo que va a cambiar es la priorización de los delitos, lo que va a cambiar es la priorización de las estructuras criminales”, explicó el comandante de la Metropolitana en entrevista con EL TIEMPO.La nueva orientación responde, según el general, a las instrucciones impartidas por el presidente Abelardo De la Espriella a la nueva cúpula de la Policía para actuar con mayor contundencia contra los delitos.El general Cristancho, quien fue ratificado en la comandancia en Bogotá por los resultados en la lucha contra el crimen organizado y en delitos de alto impacto, anunció también que Bogotá recibirá apoyos diferenciales para intervenir los territorios y organizaciones consideradas prioritarias.General Giovani Cristancho Foto:Policía Metropolitana de BogotáApuesta para 90 días contra las estructuras criminalesLa apuesta de la Policía Metropolitana de Bogotá será concentrar sus capacidades en 24 estructuras criminales y en los delitos que estas organizaciones generan en diferentes sectores de la ciudad.El general Giovanni Cristancho espera que al terminar los tres meses de ofensiva se haya logrado la captura de los integrantes de las organizaciones objetivo y que “todos queden con medida de aseguramiento”.Entre las zonas que aparecen en el mapa de intervención están las localidades de Kennedy, Bosa, Rafael Uribe Uribe, Ciudad Bolívar, Santa Fe, Los Mártires y Suba.La operación tiene un componente mayor de investigación criminal e inteligencia, acompañado de presencia policial y trabajo con las comunidades. LEA TAMBIÉN “No es que vayamos a cambiar el servicio de policía como lo veníamos haciendo”, explicó. El cambio estará en concentrar las capacidades institucionales en los delitos y estructuras que están generando mayor impacto.Las estructuras criminales en la miraEntre las organizaciones que estarán en la ofensiva aparecen estructuras como el Tren de Aragua y Satanás, contra las cuales la Policía Metropolitana ya viene realizando operaciones y capturas. En la mira también están Los Paisas.Estas organizaciones tienen concentradas sus acciones criminales en Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar, Suba, Santa Fe y Los Mártires, entre otras.La institución también les dio un ultimátum a La Plancha, la estructura de Heredio Niño y de alias Bernabé. En el centro de Bogotá además están priorizados Los Costeños y Los Venecos.Cuatro hombres capturados por desguazar un vehículo en Bogotá bajo fachada de taller Foto:Policía MebogEl comandante de la Metropolitana advierte que como estas organizaciones no desaparecen con una sola operación, la estrategia busca mantener la presión sobre sus diferentes integrantes y afectar su capacidad para seguir operando en los territorios. LEA TAMBIÉN El tráfico y expendio de estupefacientes será uno de los principales focos de la operación. De hecho, la Policía ya tiene identificados puntos específicos y prepara intervenciones para atacar las cadenas de distribución de drogas.La instrucción, según el general Cristancho, es avanzar desde los niveles inferiores hasta los responsables de las organizaciones.“Intervenciones puntuales en esas zonas y la captura de esas estructuras, desde el cabecilla hasta el expendedor”, afirmó.El comandante reconoce que uno de los problemas habituales es que durante una inspección pueden encontrarse cantidades pequeñas de droga.Sin embargo, asegura, las investigaciones buscarán reunir suficientes elementos materiales probatorios y evidencia física para demostrar que esas personas están dedicadas al tráfico de estupefacientes.Refuerzo de policías para fortalecer presenciaLa ofensiva contra las organizaciones tendrá un refuerzo de aproximadamente 300 policías, que serán destinados a planes específicos en las zonas previamente identificadas mediante análisis criminal.La llegada de estos uniformados se produce en una ciudad que, según el propio comandante, tiene un déficit cercano a 10.000 policías.El refuerzo será utilizado principalmente para fortalecer las capacidades de investigación, inteligencia y reacción en los sectores donde las estructuras criminales están generando mayor impacto.Por supuesto, la Policía Metropolitana también buscará una mayor participación de las comunidades, tanto para recuperar la confianza de los ciudadanos como para obtener información que permita identificar las dinámicas de las organizaciones.Seis presuntos integrantes de ‘Pirañas’ Foto:Policía Metropolitana de BogotáEl reto del hurto de celularesAunque la ofensiva está concentrada en estructuras criminales, el general Cristancho reconoce que el hurto a personas continúa siendo uno de los delitos que más afecta a los bogotanos.En TransMilenio, por ejemplo, la Policía tiene identificadas personas dedicadas al hurto de teléfonos celulares y ya ha realizado capturas.Pero existe una dificultad: cuando el valor del elemento hurtado no supera los límites establecidos por la legislación, la captura no termina en una medida de aseguramiento y el delincuente regresa a las calles a delinquir.Por eso, asegura el general Cristancho, algunos delincuentes han sido capturados “hasta cinco o seis veces” por hechos como el hurto de celulares o billeteras.De ahí que la estrategia pretenda ir más allá del delincuente que actúa en la calle. El objetivo es llegar a las estructuras que están detrás de esas actividades y, en los niveles superiores, incluso a quienes participan en el lavado del dinero producto del crimen. LEA TAMBIÉN El general también llama la atención sobre otro factor clave que está llevando a que delincuentes capturados queden en libertad: la falta de denuncia.Muchas víctimas, dice, prefieren recuperar sus pertenencias y no reportar el delito, a pesar de que hoy existen más y mejores mecanismos para denunciar que años atrás. Esta es una situación que termina favoreciendo la reincidencia y dificulta la persecución de los responsables.Extorsión y paseo millonarioLa nueva ofensiva también tendrá operaciones específicas contra delitos de alto impacto. En extorsión, la Policía concentrará esfuerzos contra el Tren de Aragua, Satanás y otras estructuras responsables de una parte importante del fenómeno.También se desarrollarán operaciones contra una organización dedicada al paseo millonario, otra estructura de fleteo y dos organizaciones dedicadas al hurto de vehículos.La lógica es concentrar las capacidades de inteligencia e investigación sobre las organizaciones que están detrás de cada modalidad criminal, en lugar de limitar las acciones a capturas individuales.Con las capturas hubo decomiso de armas, drogas y elementos robados Foto:Policía Metropolitana de CaliLos delitos que no cedenLa presión sobre el servicio policial no proviene únicamente del crimen organizado. También hay delitos que continúan reportando un preocupante incremento y el logro de resultados no depende necesariamente de las acciones de la Policía.Por ejemplo, el general revela que en Bogotá se atienden, en promedio, 420 casos diarios de violencia intrafamiliar, las riñas alcanzan 670 casos diarios y las llamadas relacionadas con ruido llegan a alrededor de 1.200 cada día.Y en los fines de semana las cifras suelen dispararse. El comandante señala que en un periodo de alta conflictividad se pueden presentar hasta 1.500 casos de violencia intrafamiliar.Explica que cuando se presenta violencia física, la Policía procede a realizar capturas. Y cuando los uniformados consideran que una discusión puede escalar hasta una agresión grave o incluso un homicidio, una de las medidas utilizadas es conducir a las personas al Centro de Traslado por Protección (CTP).La dificultad con las riñasLas riñas constituyen uno de los fenómenos que más preocupan al comandante de la Metropolitana porque buena parte de ellas están relacionadas con consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, así como intolerancia.El general Cristancho relata que en algunas jornadas, entre la medianoche y las 6 de la mañana, se han presentado 18 personas heridas y tres muertos, todos por arma blanca. En un domingo, por ejemplo, la ciudad llegó a registrar 35 heridos por arma blanca y alrededor de cuatro muertos.Para el comandante, estos hechos evidencian un problema que supera la capacidad operativa de la Policía.A su juicio, este fenómeno requiere también un componente de cultura ciudadana y de responsabilidad individual frente al consumo de alcohol, sustancias y la intolerancia.La Policía Metropolitana de Bogotá implementando el ‘Plan Madrugar Seguro’. Foto:Policía Metropolitana de BogotáEl hurto a residenciasOtro delito que preocupa a la Policía Metropolitana es el hurto a residencias, que después de mostrar cifras más controladas en los últimos años, en este 2026 comenzó a registrar un aumento.El general atribuye parte del crecimiento de las denuncias a los cambios en los sistemas de seguridad de algunos edificios y urbanizaciones.Desde comienzos de año, señala, muchos conjuntos y edificios decidieron prescindir de guardas de seguridad -con el fin de reducir los costos del servicio de vigilancia-, y avanzar hacia sistemas automatizados, cámaras y otros mecanismos tecnológicos.“Han automatizado, han colocado cámaras, y esto en este momento ha generado que el delito venga en aumento”, aseguró. LEA TAMBIÉN En esa línea, la institución está reforzando el patrullaje y buscando conectar las cámaras privadas con el C4. Sin embargo, el comandante reconoce que no todos los propietarios o administradores de propiedad horizontal permiten esa articulación.La Policía, reclama, necesita recibir información antes de que ocurra el delito y no después de que los delincuentes hayan ingresado a una residencia.“No me siento tranquilo”, dice el general CristanchoPese a que la mayoría de delitos de alto impacto presentan reducciones y de que hay resultados operacionales, el general Giovanni Cristancho admite que los resultados todavía no son suficientes para sentirse satisfecho. “No es que me sienta a gusto al 100 por ciento”, afirmó.Su principal preocupación continúa siendo el hurto a personas y, especialmente, la percepción de inseguridad que permanece en determinados sectores de Bogotá.Para el comandante, la reducción de la mayoría de indicadores no puede convertirse en una razón para bajar la guardia mientras los ciudadanos sigan sintiéndose inseguros.El general Giovanni Cristancho anunció las capturas. Foto:Policía Nacional“Quisiera que a nadie le roben su celular”, afirmó, tras destacar la importancia que tiene el teléfono celular para los ciudadanos. Estos dispositivos dejaron de ser un simple objeto de valor y se convirtieron en una herramienta indispensable en la vida laboral, financiera, personal y sentimental.Por eso, el desafío que se plantea la Policía Metropolitana para esta nueva etapa va más allá de mejorar las estadísticas. La meta es golpear las estructuras criminales, reducir los delitos que más afectan a los ciudadanos y evitar que el hurto cotidiano termine convertido en un fenómeno que los ciudadanos simplemente se acostumbren a aceptar como normal.GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZEditor de BogotáEn X: @guire24 Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






