La mejora de salarios y bases de cotizaci�n, la revalorizaci�n de la cuant�a m�xima de la prestaci�n y el acceso de los fijos discontinuos parados impulsan el desembolso. Sin contar la pandemia, es el mayor coste en doce a�os.La mejora de los salarios con unas bases de cotizaci�n m�s elevadas, la revalorizaci�n de la cuant�a m�ximas fijada por ley y el impacto de los fijos discontinuos inactivos est�n impulsando el gasto en prestaciones por desempleo en un contexto de reducci�n del paro. La factura acumulada entre los meses de enero y julio -�ltimo dato disponible- asciende a 14.695 millones de euros, lo que supone un gasto medio mensual que supera ligeramente los 2.000 millones. De este modo, en los siete primeros meses del a�o el Estado ha destinado a prestaciones a parados un 3,8% m�s que el mismo periodo del pasado ejercicio y un 22% m�s que hace cuatro a�os (12.051 millones entre enero y julio de 2022). Sin embargo, las listas del SEPE registraron a cierre de julio 2,31 millones de parados, 93.107 personas menos que en el mismo mes del pasado ejercicio (una ca�da de casi el 4%) y el nivel m�s bajo para este periodo de 2007.Es decir, la estad�stica dibuja un escenario de ca�da del n�mero de parados mientras aumenta la factura de las prestaciones. De hecho, este nivel de desembolso en los primeros siete meses de 2026 supone no solo el m�s elevado desde los exagerados niveles de pandemia, cuando el gasto estuvo altamente afectado por los ERTE especiales por covid -donde los trabajadores afectados ten�an derecho a prestaci�n sin consumir paro- llegando a alcanzar los 23.064 millones entre enero y julio de 2020, sino que hay que retroceder a 2014 para observar un nivel de gasto superior (15.406 millones en el periodo observado) si descontamos los episodios extraordinarios de la crisis sanitaria.Ajeno a la regularizaci�nSeg�n establece la legislaci�n, para tener derecho a la prestaci�n contributiva por desempleo, los trabajadores en edad laboral -mayores de 16 a�os que no hayan alcanzado la edad ordinaria de jubilaci�n- deben acreditar una cotizaci�n m�nima de 360 d�as dentro de los seis a�os anteriores a la solicitud. Asimismo, es indispensable encontrarse afiliado y en alta (o situaci�n asimilada) en la Seguridad Social y figurar formalmente inscrito como demandante de empleo. Tambi�n exige hallarse en situaci�n legal de desempleo -escenario que incluye a los afectados por un ERTE- y no percibir de forma simult�nea ninguna pensi�n p�blica de la Seguridad Social que sea incompatible con la actividad laboral.Con estos requisitos, uno de los elementos que por el momento est�n descartados como causa del incremento de la factura es el impacto del proceso extraordinario de regularizaci�n de inmigrantes, que estuvo en vigor entre el 15 de abril y 31 de junio de este a�o, al que se acogieron 1,17 millones de personas. Aunque el Ministerio de Trabajo reconoce que desde que se puso en marcha la regularizaci�n cerca de 40.000 personas han causado alta en el SEPE, recuerdan que estas no han tenido tiempo material para consagrar el derecho a prestaci�n contributiva ni tampoco para el subsidio. Para poder acceder a esta renta asistencial se exige estar inscrito como demandante de empleo, carecer de rentas superiores al 75% del salario m�nimo y haber cotizado al menos 3 meses (con cargas familiares) o 6 meses (sin ellas).El Ministerio de Trabajo s� se�ala, no obstante, que los efectos de la absorci�n del colectivo operar�n a�n durante varios meses a medida que se vayan admitiendo los expedientes, momento en que las personas ya reciben los permisos de trabajo.En cambio, una de las causas que s� apunta directamente a este aumento de la factura del 22% en cuatro a�os es el incremento de las cuant�as. Este a�o, la prestaci�n contributiva se sit�a en 1.225 euros al mes sin hijos a cargo, 1.400 euros con un hijo, y 1.575 euros con dos o m�s hijos a cargo. Respecto a 2022, todas estas cuant�as han experimentado un incremento del 3,6%. Adem�s, como se ha mencionado, la otra parte del motivo asociado a la revalorizaci�n es al parte de la mejora de los salarios y de las bases que dan derecho a una mayor cuant�a (el importe de la prestaci�n parte del 70% de la base reguladora durante los primeros 180 d�as y el 60% a partir del d�a 181, sin poder superarse los m�ximos). As�, mientras que la cuant�a media en 2022 se situaba en 862,3 euros mensuales, esta ascend�a en junio de este a�o a los 1.000 euros, lo que supone un incremento del 16% (137,7 euros m�s).Los fijos discontinuosEn este punto, para aproximar el impacto de los fijos discontinuos inactivos sobe la factura de las prestaciones por desempleo, cabe recordar que estos trabajadores que interrumpen su trabajo tienen la peculiaridad que no aparecen como afiliados a la Seguridad Social pero tampoco se suman al paro. Sin embargo, tienen derecho a cobrar la prestaci�n por desempleo. Esta condici�n hace que puedan cobrar el paro, sin aparecer como tal en las listas del SEPE.Entre julio de 2022 y 2026, el total de beneficiarios de prestaciones por desempleo ha aumentado un 5,6%, pasando de 1,75 millones a 1,85 millones personas (un incremento de 98.767 beneficiarios). Este crecimiento est� impulsado principalmente por la prestaci�n contributiva, que registr� un notable aumento del 21% (+170.269 personas) al subir de 810.390 a 980.659 perceptores; mientras que los beneficiarios del subsidio experimentaron una subida m�s moderada del 7% (+53.667 personas), pasando de 758.439 en 2022 a 812.116 en 2026. Por lo que buena parte del incremento del volumen de beneficiarios de la prestaci�n contributiva responde al acceso de estos fijos discontinuos parados.Aunque no existe una estad�stica de este universo de trabajadores, que no aparecen ni como empleados ni como parados, las cifras m�s aproximadas las ofrecen los demandantes de empleo con relaci�n laboral una vez descontados los trabajadores en ERTE. Seg�n Randstad, este dato sit�a a los fijos discontinuos parados en 884.323 personas -si se suman al paro registrado, elevar�a la cifra de lo que se denomina el desempleo efectivo a los 3,2 millones en agosto de 2026-.
El gasto en parados se dispara un 22% en cuatro a�os: m�s de 2.000 millones al mes
La mejora de los salarios con unas bases de cotizaci�n m�s elevadas, la revalorizaci�n de la cuant�a m�ximas fijada por ley y el impacto de los fijos discontinuos inactivos...







