NoticiaFuentes en Villa Country y el Gran Malecón las primeras y estudian nuevos puntos. Los proyectos incorporarán agua, vegetación, nebulizadores y sombra.Barranquilla proyecta una red de refugios climáticos con fuentes de agua, árboles y zonas de sombra para reducir el impacto del calor en el espacio público. Foto: AlcaldíaPERIODISTA06.09.2026 16:46 Actualizado: 06.09.2026 16:46
Al mediodía, el pavimento de la calle Murillo se convierte en un espejo que devuelve el calor al doble. Los taxistas bajan los vidrios sin ganas, buscando un aire que no llega, y en las esquinas del Centro la gente camina pegada a la sombra angosta de los toldos o techos de negocios, como quien roba minutos de alivio. LEA TAMBIÉN Barranquilla ha aprendido a vivir con el calor desde siempre, pero en los últimos años ese calor cambió de carácter, dejó de ser el de las tardes de siesta y se volvió una presión constante que entra hasta las noches y no deja dormir.Los números lo confirman. En promedio, los barranquilleros pierden 93 horas de sueño al año por el calor extremo, casi el doble de las 56 horas que se pierden en el mundo por la misma razón. La falta de descanso no es un detalle menor: aumenta el estrés, reduce la concentración, provoca fatiga permanente y agrava enfermedades como la hipertensión y la diabetes. Los más golpeados son los de siempre: los adultos mayores, los niños, las mujeres embarazadas y las familias de menores ingresos, que muchas veces no tienen cómo pagar un ventilador que funcione toda la noche.Sudor, ventiladores y una factura que aprietaEl pediatra Gustavo Romero ha insistido en que la hidratación constante, evitar la exposición solar entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde y usar ropa fresca son medidas básicas para prevenir la deshidratación y el agotamiento físico en niños y adultos mayores. Barranquilla registró 40 grados celsius el lunes pasado. Foto:archiv -EL TIEMPOSon recomendaciones sencillas, pero que exigen una infraestructura urbana que las haga posibles: sombra donde caminar, agua donde refrescarse, espacios donde el cuerpo pueda bajar la temperatura sin depender solo del aire acondicionado. LEA TAMBIÉN Mientras tanto, el calor ya movió el mercado. En mayo de 2026, las ventas de ventiladores, aires acondicionados y termos aumentaron entre el 30 y el 40 por ciento en los comercios del centro de Barranquilla, según Gabriel Navarro, presidente de Asocentro, quien señaló que ese movimiento comercial resulta notorio para los locales de la zona.Agua, sombra y árboles como respuestaFrente a este panorama, la Alcaldía de Barranquilla decidió que el diseño de la ciudad ya no puede pensarse sin el clima. La apuesta es construir una red de refugios climáticos urbanos, lugares pensados para ofrecer sombra, frescura y confort térmico, combinando la recuperación de fuentes existentes con soluciones nuevas como chorros de agua, nebulizadores y aspersores integrados con árboles y vegetación.El Distrito habilitará fuentes en sectores como Villa Country y el Gran Malecón. Foto:Alcaldía"Barranquilla es una ciudad tropical y la hemos pensado en esa realidad. No se trata solamente de construir espacios bonitos, sino de crear lugares donde nuestra gente pueda caminar, encontrarse, hacer deporte y disfrutar con mejores condiciones frente al calor", explicó el alcalde Alejandro Char, quien agregó que por eso la Administración está integrando nuevas soluciones a los espacios públicos de la ciudad.Para construir esta apuesta, Barranquilla miró hacia afuera. La ciudad estudió experiencias internacionales, como la de Barcelona, en su respuesta al calor urbano, y tomó de allí elementos que pudieran adaptarse a sus propias condiciones. La ausencia de vientos elevó la sensación térmica hasta los 40 °C en varias ciudades. Foto:GUILLO GONZALEZ/ KRONOSA partir de ese ejercicio, el Distrito comenzó a identificar y caracterizar las zonas con mayores necesidades de confort térmico, para definir en cuáles intervenir primero y cómo combinar allí agua, sombra, vegetación e infraestructura verde. LEA TAMBIÉN "Tenemos que mirar a Barranquilla como un ecosistema. El agua, los árboles, los parques, la sombra y el paisajismo nos permiten construir una ciudad mejor preparada para el clima. Contamos con unas condiciones naturales extraordinarias y hay que aprovecharlas", señaló la gerente de Ciudad, Ana María Aljure, para quien la preparación frente al cambio climático es una acción que atraviesa toda la gestión del Distrito.Los barranquilleros también opinan sobre dónde poner las fuentesEl proceso no se quedó solo en el papel ni en las oficinas de planeación. La Alcaldía realizó un sondeo entre la ciudadanía para conocer en qué sectores de la ciudad les gustaría ver nuevas fuentes de agua, y las respuestas dibujaron un mapa que va de un extremo a otro de Barranquilla: las entradas de la ciudad por la calle 17, el Gran Malecón, los alrededores del estadio Metropolitano, rotondas e intersecciones estratégicas, el Centro y el Paseo Bolívar, varios parques, la calle 72 y la Circunvalar.La recuperación de zonas verdes en Barranquilla sigue creciendo. Foto:Óscar Berrocal-KronosLas primeras acciones ya están en marcha. El Distrito alista para poner en funcionamiento la fuente del sector de Villa Country y otra en el Gran Malecón, dos puntos que ya empiezan a devolverle a la gente ese alivio que antes solo ofrecía la sombra de un árbol. La apuesta responde también al fenómeno de las islas de calor urbanas, esas zonas de la ciudad que, por la concentración de cemento y asfalto, pueden registrar temperaturas más altas que las áreas rurales cercanas. Cuando el agua se combina con sombra, árboles y vegetación, ese efecto se reduce y el espacio público se vuelve más habitable. LEA TAMBIÉN La ciudad no arranca de cero. Barranquilla ha sembrado más de 200.000 árboles en los últimos años, ha construido más de 2 millones de metros cuadrados de espacio público y ya cuenta con cinco bosques urbanos, además de haber avanzado en la recuperación de espacios con más zonas verdes y paisajismo, y en proyectos que incorporan el agua al diseño urbano. A esto se suma el trabajo de transformación y embellecimiento de puntos críticos en los barrios que adelanta el programa Barranquilla Limpia y Linda, que ya llega a más de 80 espacios de la ciudad.Mientras tanto, en las esquinas del centro, la gente sigue caminando pegada a la sombra, esperando que esa red de refugios climáticos llegue pronto a su barrio.LEONARDO HERRERA DELGANS periodista EL TIEMPO leoher@eltiempo.com y en X:@leoher70 Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







