Vuelta a Espa�aEl belga sobrevive al infierno de 43 grados y firma el primer puesto en C�rdoba, mientras Enric Mas afronta la recta final de la Vuelta ante la posibilidad de convertirse en el primer espa�ol en ganar una gran vuelta desde ContadorWout van Aert celebra el triunfo en La VueltaAFPActualizado Domingo,

septiembre

18:36Despu�s de la tempestad de la Sierra de la Pandera, rein� la l�gica y necesaria calma en el seno de los favoritos en el calcinante recorrido entre Palma del R�o y C�rdoba, con una temperatura de 43� en la l�nea de meta y pr�cticamente 40� durante todo el recorrido. La etapa se hab�a reducido y pasado de 190 a 110 kms. Tambi�n se suprimi� uno de los tres puertos de tercera.Incluso as�, los corredores, cocidos en su propio jugo, pedalearon dentro de una marmita. De ella, humeante, surgi�, colosal, Wout Van Aert, cabeza de un grupito de cinco hombres completado por Alessandro Romele (Astana), Thibaut Nys (Lidl-Trek), Ramses Debruyne (Alpecin) y Andreas Leknessund (Uno-X), que entraron por ese orden. Era la segunda victoria de Van Aert (que ya gan� en la misma plaza en 2024), la quinta suya en todas las Vueltas en las que ha participado, y la quinta del Visma en esta edici�n. El pelot�n de ilustres lleg� a 2:44.Por la "Cordobita la llana" de la copla hab�an ido discurriendo los corredores hasta que el puerto de La Forestal, precedido por repechos amenazantes, se interpuso entre ellos y la planicie. Ya no habr�a terreno llano hasta el final, despu�s del puerto de Artafi, sus prolongaciones, sus r�plicas, en una sucesi�n de apretadas serran�as no puntuables y el descenso hacia C�rdoba. Controlaban el pelot�n Visma y Cofidis. Los del Visma para Matthew Brennan, el hombre m�s r�pido de la Vuelta y uno de los sprinters puros que mejor pasan los puertos de medio rango. Los de Cofidis, para Coquard.Cofidis s� ten�a ese plan. El �nico. Visma, en cambio, no. Y, al igual que en Loja, el plan A era Van Aert. Y el de Brennan, otra maniobra de diversi�n. Funcion�. La etapa no tuvo desperdicio en su exigencia clim�tica y territorial. Se rompi� por todas partes, la �ltima cuando Van Aert tir� para adelante tras el sprint intermedio de Santa Mar�a de Trassierra y se llev� con �l a sus cuatro acompa�antes. Y hay que mencionar a Leknessund, el m�s combativo del d�a y �nico superviviente de la escapada inicial de una docena de hombres. Alberto Contador design� a Enric Mas como su sucesor. La alternativa se revel� fallida, y Mas ha cargado todo ese tiempo con el peso del atrevido augurio. Nadie culp� a Contador por equivocarse, sino a Enric por no cumplir las expectativas del maestro, como si �l fuera el inductor del error ajeno. Tal vez fue el inspirador con sus prometedores indicios, pero no el responsable. Sin embargo, lo que son las cosas, he aqu� que, si gana la Vuelta, que a�n est� por confirmar, se habr� convertido en el primer espa�ol despu�s de Alberto en vencer en una gran ronda. Contador gan� el Tour de 2009, la Vuelta de 2014 y el Giro de 2015. Ning�n compatriota desde entonces lo ha imitado. Si Mas, repetimos, se lleva la Vuelta, acabar�, en cierto modo, d�ndole la raz�n.La carrera descansa antes de reemprender el martes su camino con una etapa de repechitos y en descenso progresivo desde Cartagena hasta Palos de la Frontera. A partir del martes, recta final.