Contenido automatizadoGianni Infantino Foto: EFE06.09.2026 10:18 Actualizado: 06.09.2026 10:18

Gianni Infantino ya tomó una decisión sobre su futuro: volverá a competir por la presidencia de la FIFA. El actual máximo dirigente del organismo, elegido por primera vez en 2016, buscará continuar en el cargo durante las elecciones que se celebrarán en 2027.Gianni Infantino y Ckaudio 'Chiqui' Tapia Foto:EFELa confirmación llegó a través de un portavoz de la federación futbolística, después de que la información apareciera en varios medios. Desde la FIFA dejaron claro que la posición del presidente no ha cambiado y recordaron que su intención de aspirar nuevamente al cargo ya había sido comunicada en abril."El presidente de la FIFA anunció en abril que se presentará a la reelección en 2027. Por supuesto, nada ha cambiado. El señor Infantino se presentará a la reelección", confirmó el organismo.El próximo proceso electoral tendrá lugar el jueves 18 de marzo de 2027. La cita será durante el 77º Congreso de la FIFA, programado en Rabat, Marruecos, un escenario que puede marcar el futuro de una de las instituciones más poderosas del deporte mundial.Gianni Infantino y Ckaudio 'Chiqui' Tapia Foto:EFEUna candidatura rodeada de tensionesInfantino había anticipado públicamente su decisión durante el 76º Congreso de la FIFA, celebrado este año en Vancouver, Canadá. Allí, frente a los representantes de las 211 asociaciones miembro, expresó su intención de participar nuevamente en las elecciones."Quiero decirlo, en primer lugar a las 211 asociaciones miembro de la FIFA, seré candidato a la elección a la presidencia de la FIFA el próximo año", declaró ante los delegados.Gianni Infantino (izq) y Aleksander Ceferin Foto:EFESu candidatura, sin embargo, llega después de meses especialmente agitados para la FIFA. Desde finales de julio, Infantino ha enfrentado fuertes cuestionamientos por un controvertido proyecto de inversión privada que contemplaba la participación de inversores externos en FIFA Forward Enterprise, la filial comercial conocida como FFE.La iniciativa provocó rechazo en distintos sectores del fútbol mundial. Algunos críticos acusaron a la entidad de querer "vender" este deporte y el debate abrió diferencias entre confederaciones regionales y federaciones nacionales sobre la continuidad del actual presidente.