El marcador dirá 1-1 y, si bien no hubo vencedores ni vencidos, el clásico de Rosario dejó a unos con una mueca de alegría y a otros con una dejadez de tristeza. Fue en el último suspiro que la fiesta en el Gigante de Arroyito se apagó. Porque Central había dominado, sin ser totalmente abrumador, para defender el golazo que Gastón Ávila convirtió en el epílogo del primer tiempo. Pero Newell's celebró agónicamente por Matías Cóccaro -después de una doble revisión milimétrica en el VAR- para llevarse un punto de Arroyito para el Parque Independencia. Y, dicen, que el que ríe último, ríe mejor.Ese derechazo del "Zorro", que ganó la espalda de los centrales para capturar un pase del ingresado Ignacio Ramírez cuando la "Lepra" jugaba con tres centrodelanteros en busca de la igualdad, fue el único remate al arco de la visita en la segunda mitad, en un contexto en el que iba abajo en el marcador y no había mostrado ideas para hacer daño y pasar la muralla que habían construido Ovando y el propio Ávila.Los clásicos, en la mayoría de los casos, suelen ser una cuestión de honor. Se dice que no hay que mirar la actualidad, porque no suele entregar la explicación que se espera. Pero sí los antecedentes, porque permiten entender comportamientos.Y el partido que paralizó Rosario este domingo tuvo un poco de eso. Porque no importó que, en lo reciente, Newell's llegara de tres partidos sin perder en el Torneo Clausura. Tampoco que Central hacía la misma cantidad de encuentros que no ganaba, que venía de sufrir el golpe de la eliminación en la Copa Libertadores y los cuestionamientos a Jorge Almirón se multiplicaban. Y es que ese +22 que los hinchas mostraron con sus bombos en la tribuna del Gigante de Arroyito es mucho más que una estadística.Escuchar a los protagonistas permite entender también cómo repercutió el 1-1 para ambos lados. "Vinimos a ganar, no vinimos a buscar otra cosa. Es un clásico que sabemos lo que genera a nivel mundial, la semana previa cómo se vive, la gente que hizo la salida del club algo increíble, nunca lo había vivido", aseguró el uruguayo Cóccaro."Sentimos que perdimos dos puntos, hicimos todo para ganar y en una jugada aislada nos empataron, son errores que no podemos cometer en este tipo de partidos, porque se define por eso", se lamentó, por su parte, Franco Ibarra, que marcó el tempo en el mediocampo de los "Canallas".No hay mucho más que destacar desde el juego porque hubo mucha fricción. Se cometieron 41 faltas en total. Las dos amarillas (una por lado) que mostró el árbitro Yael Falcón Pérez en los primeros cuatro minutos de partido permiten explicar cómo se vive y se juega este tipo de partidos.El "Ole, ole" que acompañó alguna de las pocas secuencias de pases que hilvanó el equipo local fue el preludio de un final inesperado. Era la séptima victoria consecutiva en el clásico para Rosario Central, el empate le permitió a Newell's cortar esa racha negativa y le devolvió el problema a Almirón. Pero en la última década, la "Lepra" solo pudo ganar dos veces (en 2016 por Maxi Rodríguez y en 2022 por Juanchón García) y otras cinco fueron empates.¿Soportará otra vez el DT del Canalla las esquirlas de un resultado que presiona en un semestre en el que solo le quedó por competir en el Clausura? Los dos equipos están por ahora dentro de los clasificados, pero no pueden relajarse. Quién dice que no haya un nuevo capítulo de este cruce en los Playoffs. En ese caso, el honor de la ciudad volverá a estar en juego. El resumen de Rosario Central vs Newell's, por el Torneo Clausura El minuto a minuto de Rosario Central vs Newell's
Newell's lo empató en el último suspiro y frenó la euforia de Central en un opaco clásico de Rosario: el agónico gol de Cóccaro tuvo doble revisión
En el Gigante de Arroyito, fue un empate 1-1 que mantuvo a ambos dentro de los clasificados a los Playoffs.Mirá el resumen.










