El regreso a Ecuador y la detención de José Serrano, ministro del Interior durante el gobierno de Rafael Correa, reactivaron historias de familias que durante años denunciaron persecución, abusos o falta de respuestas del Estado. El nombre de Serrano aparece, con distintos niveles de implicación y en diferentes momentos, alrededor de casos que marcaron la política y la justicia ecuatorianas. Para las víctimas y sus familiares, la presencia nuevamente de Serrano en Ecuador adquiere un significado que va más allá de su situación judicial actual. Algunos esperan que su llegada permita esclarecer hechos que consideran pendientes; otros ven en su detención una oportunidad para revisar actuaciones del Estado durante los años del correísmo.EL UNIVERSO habló con protagonistas de estos casos vinculados al exministro Serrano: Galo Xavier Lara, hijo del exasambleísta Galo Lara; Amanda Villavicencio, hija de Fernando Villavicencio; Alexandra Córdova, madre de David Romo; la prefecta de Cotopaxi, Lourdes Tibán, hermana de Marco Tibán. Sus testimonios recogen el impacto de estos procesos sobre sus vidas y las expectativas que genera el regreso de Serrano a Ecuador.Galo Xavier Lara: “Estamos a un paso de recuperar la justicia; faltan Rafael Correa y Ricardo Patiño”Para Galo Xavier Lara, hijo del exasambleísta Galo Lara, el nombre de Serrano está ligado a uno de los periodos más difíciles que atravesó su familia. Su padre viajó a Panamá en 2013 para solicitar asilo político tras declararse perseguido por el Gobierno ecuatoriano, pero fue extraditado desde ese país en noviembre de 2014. Procesado por el triple crimen de Quinsaloma, resultó condenado a diez años de prisión y permaneció cuatro años encarcelado. Sin embargo, en diciembre de 2021, un tribunal de la Corte Nacional de Justicia declaró su inocencia y dejó sin efecto la sentencia que había marcado a la familia durante años. Galo Lara siempre sostuvo que el proceso fue una persecución política relacionada con las denuncias de corrupción que había realizado contra el gobierno de Rafael Correa. Para su hijo, hoy de 32 años, las consecuencias de esa confrontación no se limitaron a su padre. “No puedes ir a tal lado, no puedes salir, no puedes ir a fiestas, tienes que estar a tal hora”, recuerda que le decía constantemente su padre cuando era adolescente. La familia vivía con restricciones y temor por las posibles consecuencias de la confrontación política.El hijo de Lara considera que lo ocurrido tampoco puede atribuirse únicamente a Serrano. “No es solamente él, sino un trabajo en conjunto”, afirma, al referirse también al expresidente Rafael Correa y al excanciller Ricardo Patiño. Según su versión, esa persecución alcanzó incluso a los negocios y las finanzas de su familia. Recuerda investigaciones del Servicio de Rentas Internas, el cierre de cuentas bancarias y la pérdida del flujo de efectivo de los negocios familiares mientras su padre estaba en prisión. Él estudiaba en el exterior y tuvo que abandonar sus planes por la falta de recursos. “Yo estaba en ese momento estudiando en el exterior y me quedé en cero. No podía terminar mis estudios”, cuenta. Esa situación, dice, terminó llevándolo a emprender en el mundo digital. Pero las consecuencias, sostiene, no fueron únicamente económicas. Galo Xavier cuenta que durante el tiempo que su padre permaneció en prisión se interrumpió su tratamiento para la diabetes. Actualmente, asegura, debe aplicarse insulina todos los días. “Él tiene que cargar con ese peso el resto de su vida”, afirma. Para su hijo, esa es una de las consecuencias de aquellos años que ninguna reparación económica podría borrar por lo que no consideran que lo que vivieron pueda tomar algún impulso en la justicia. Por eso, la llegada de Serrano a Ecuador y su posterior reclusión en la Cárcel del Encuentro adquieren para él y su familia otro significado: la posibilidad de cerrar una etapa que comenzó hace más de una década. Galo Xavier dice que por eso decidió agradecer públicamente al presidente Daniel Noboa, al ministro del Interior y al canciller por las acciones que permitieron el regreso de Serrano al país. Considera que la detención responde a una demanda de justicia que, según él, también explica el respaldo que ha recibido el Gobierno. “Es por lo que votó el pueblo”, afirma.Para él, el regreso de Serrano no significa recuperar lo perdido. “Nadie nos va a devolver a las víctimas”, dice, pero considera que sí puede permitir que se esclarezcan responsabilidades y se cierre un capítulo que afectó a varias familias. Galo Xavier también recuerda el impacto que tuvo en él el asesinato de Fernando Villavicencio en el 2023. Dice que sintió tristeza y rabia al pensar en otro político que había hecho denuncias contra el poder y terminó asesinado. Ahora mira la historia de su padre desde otra perspectiva. Galo Lara fue declarado inocente, recuperó su libertad y busca volver a la política como candidato a alcalde de Quevedo. Su hijo dice que, pese a las consecuencias que dejó aquella etapa, su padre decidió mirar hacia adelante y que incluso ha aprendido a perdonar. Para Galo Xavier, sin embargo, la inocencia judicial de su padre no elimina el daño que quedó en la memoria de la familia ni el estigma que, asegura, todavía los acompaña. “Siempre va a haber un malintencionado” que recuerde a su padre por las acusaciones del caso, dice.Por eso considera que el esclarecimiento de estos procesos también tiene una responsabilidad hacia las nuevas generaciones. “Es muy importante que los jóvenes, la próxima vez que vayan a las urnas, puedan tomar una decisión informada”, sostiene.Después de tantos años, su conclusión es sencilla: “Simplemente que se haga lo justo. Eso es lo que estamos buscando: justicia”.Lourdes Tibán: “Serrano criminalizó a mi hermano por el solo hecho de ser mi hermano”Han pasado 16 años desde el 30-S, pero Lourdes Tibán dice que las consecuencias de aquella jornada todavía están presentes en su familia. La actual prefecta de Cotopaxi recuerda que su hermano Marco Tibán, entonces policía de la escolta legislativa, fue procesado y encarcelado por su actuación durante la revuelta policial de septiembre de 2010. Para ella, su caso estuvo atravesado por su condición de hermano de una asambleísta de oposición al gobierno de Rafael Correa. Cuando ocurrió el 30-S, Lourdes acababa de ser madre. Su hija tenía un mes y ella se encontraba con licencia de maternidad. Asegura que tuvo que interrumpir ese periodo para acudir a la Fiscalía y defenderse de las acusaciones que surgieron en su contra.“Yo siempre viviré diciendo que yo no tengo nada que ver en el tema de la revuelta policial”, recuerda. Pero, según Tibán, el entonces ministro José Serrano la vinculó al caso y utilizó esa relación familiar para involucrar también a Marco. La prefecta recuerda el contenido del informe que, según dice, fue firmado por Serrano: “Se determina de las dos partidas de nacimiento que Marco Tibán Guala y Lourdes Licenia Tibán Guala son hermanos consanguíneos, por lo tanto son autores del golpe de Estado”.Marco era parte de la escolta legislativa y, según el relato de su hermana, su función aquel día era custodiar la Asamblea. Tibán sostiene que existe un video en el que se observa a su hermano impedir que el entonces asambleísta Pedro de la Cruz ingresara al edificio por encima de las verjas, cuando las puertas estaban cerradas.Por ese episodio y otros hechos relacionados con el 30-S, Marco fue procesado, condenado por encubrimiento y permaneció nueve meses en prisión. Después de cumplir su sentencia, quedó fuera de la Policía. Para Lourdes, lo ocurrido con su hermano no fue un hecho aislado. Habla de más de mil policías y militares procesados o afectados por causas relacionadas con el 30-S y considera que sus casos deberían ser revisados.“Yo creo que de toda la Policía Nacional deberían darle una apertura de proceso para que vean cómo esto se dio”, sostiene.En el caso de Marco, además, aclara que su salida del proceso no significó una declaración de inocencia. “Mi hermano salió por prescripción de la pena, por prescripción del delito”, explica. Actualmente mantiene pendiente un recurso judicial con el que busca revisar su situación.Pero la persecución que Lourdes atribuye a esos años, dice, no terminó en los tribunales. Recuerda que su familia atravesó otros episodios que considera relacionados con su oposición al correísmo. En una ocasión, asegura, las puertas y ventanas de su vivienda fueron destruidas sin que los responsables se llevaran objetos. En otra vivienda fueron sustraídos documentos personales y computadoras de sus hijos. También recuerda una agresión física ocurrida en 2015. Según Tibán, después de que fue golpeada en los exteriores de la Asamblea Nacional, Serrano, entonces ministro, atribuyó el hecho a problemas personales y habló de “motivo de faldas”.La llegada de Serrano a Ecuador y su detención tienen para ella una carga personal. Sin embargo, Tibán insiste en que no siente alegría por la situación que enfrenta el exministro.“Nadie debe ser feliz por lo que le pasa a otra persona, porque el karma da la vuelta”, dice. Su expectativa, asegura, no es la venganza, sino que quienes ejercieron poder respondan por sus actuaciones. “Los seres humanos, sobre todo los que estamos en política, hagamos bien las cosas, no abusemos del poder que en un momento tengamos”, afirma. Tibán considera que Serrano acumuló un poder excepcional durante el correísmo, al ocupar distintos cargos vinculados a la seguridad y al control estatal. Por eso establece una comparación con el papel que tuvo Vladimiro Montesinos durante el gobierno de Alberto Fujimori en Perú.“En Perú hubo detrás de Fujimori Vladimiro Montesinos; en Ecuador, detrás de Correa hubo José Serrano”, sostiene.Para la prefecta, el regreso de Serrano abre una oportunidad para revisar las historias de quienes, como su hermano, quedaron con procesos o consecuencias profesionales después del 30-S. Y aunque el tiempo ha pasado, Tibán dice que la herida familiar permanece. “Perder de mamá unos diez años de vida por el hijo”, resume al recordar lo que significó para ella que su hermano menor terminara en prisión. Su hija, que tenía un mes cuando ocurrió el 30-S, acaba de cumplir 16 años. Para Lourdes, esa coincidencia sirve para dimensionar cuánto tiempo ha pasado y, al mismo tiempo, cuánto de aquella historia todavía permanece pendiente.Alexandra Córdova, madre de David Romo: “Serrano dijo que tenía una deuda con el caso de David y nunca hizo nada”Hablar de José Serrano también es hablar del caso David Romo, estudiante desaparecido la noche del 16 de mayo de 2013. Su madre, Alexandra Córdova, quien ha buscado justicia por trece años en el caso que lleva el nombre de su hijo, recuerda que el exministro del Interior admitió públicamente que él conocía que en esta investigación sucedieron demoras injustificadas y errores de procedimiento. “En un programa de televisión, él manifestó públicamente que tenía una deuda con el caso de David, con la familia de David (…), ¿por qué no hizo algo para enmendar esos errores y esas demoras mientras él (Serrano) fue ministro?, ¿cuáles son esos errores? Errores que han permitido que en trece años yo no conozca dónde está mi hijo”, cuestiona Alexandra. Pero la madre de David Romo observa algo aún más grave en esta causa. Ella recuerda que, en esas mismas declaraciones, que las emitió en una entrevista con un medio de comunicación en 2017, Serrano afirmó que su hijo estaba muerto, cuando la investigación sobre su desaparición forzada seguía abierta. Alexandra Córdova sostiene que la Fiscalía debe pedir una ampliación en la investigación por lo dicho por el exministro, aunque recuerda que en este caso ya solicitó que se llame a Serrano a testificar. “Fue algo impactante ver a esa persona tan poderosa en esa situación, pero sobre todo fue el pensar que esta vez la Fiscalía sí va a hacer su trabajo, y que esta vez le va a llamar y le va a preguntar cuáles son esas demoras, cuáles son esos errores, qué es lo que sabe, qué personas son las que saben”, enfatiza. Sobre el rol que tenía José Serrano cuando su hijo desapareció, Alexandra Córdova repasa que él estuvo a cargo del Ministerio del Interior y coordinaba acciones con la Policía Nacional y con la Dinased (Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestro y Extorsión). “Era el que estaba en las reuniones presidenciales, pero jamás hubo una respuesta”, agrega. La madre de David reclama que durante trece años el caso no se ha podido esclarecer, a pesar de que fue tratado a nivel presidencial y considera que más allá de la llegada de José Serrano, lo que realmente serviría en este proceso es una investigación efectiva, profesional y exhaustiva. Una investigación, recalca, que sí busque a David; “que tome en cuenta nuestros petitorios y el pedido principal que he hecho desde el 16 de mayo, día en que le desaparecieron a mi hijo”.“¿Dónde estuvo David a las diez y veintidós de la noche?, ¿dónde está ese teléfono celular? Ese rastreo del antes y después de ese teléfono, eso es importantísimo. Y no necesitamos ser expertos en una investigación para partir de ahí. Sí, el exministro está aquí, pero si tengo una fiscal o un agente investigador que simplemente no quieren investigar, no quieren hacer ninguna diligencia, no sirve de nada. Lo que necesitamos son instituciones efectivas, preparadas para la investigación, búsqueda y localización de las personas desaparecidas”, puntualiza Alexandra. Tamia Villavicencio: “Ver a Serrano llegar a la cárcel es un paso hacia un camino de justicia para el país” Para Tamia y Amanda Villavicencio, hijas de Fernando Villavicencio, el nombre de José Serrano está asociado a un personaje muy oscuro que siempre se escuchó en casa. “Es un nombre que tiene una larga cola, con una larga data para nuestra familia. Nuestro padre vivió una persecución brutal por parte del correísmo, y quien estaba a cargo de toda esta persecución era José Serrano. No podemos olvidar que incluso nuestro padre fue uno de los primeros valientes en llevar a José Serrano a rendir cuentas en la Asamblea Nacional”, dice Tamia. El político y exasambleísta fue asesinado la noche del 9 de agosto de 2023, en el norte de Quito, tras salir de un mitin político cuando era candidato para las elecciones presidenciales anticipadas de ese año. Serrano es procesado en calidad de autor directo de este crimen en el denominado caso Magnicidio FV. En esta causa, la Fiscalía acusa a José Serrano de ser quien transformó la propuesta de Xavier Jordán de asesinar a Villavicencio en una operación ejecutable, de coordinar el control policial y facilitar la ejecución del atentado mediante contactos dentro de la Policía Nacional. Según la acusación, en su condición de ministro del Interior, tenía acceso a información reservada, la cual compartía con integrantes del grupo de delincuencia organizada (GDO) Los Lobos, quienes habrían ejecutado el asesinato. De hecho, Tamia Villavicencio resalta que la presunta participación del exministro del correísmo en el asesinato de su padre es la actuación de Serrano que más ha golpeado a su familia. “Vemos que José Serrano es un brazo clandestino de la Policía. Y vemos además que no habría sido solo con policías activos, sino también con agentes que ya se habían retirado, como Ronald Herrera, que además es testigo protegido en este caso. Y él comenta cómo se hicieron los rastreos. También en 2022, Serrano habría realizado estos rastreos y seguimientos a Fernando Villavicencio. Pero este es un esquema que viene desde antes”, repasa. La hija de Fernando Villavicencio recuerda que su padre denunció que José Serrano, Rafael Correa y toda una estructura de poder durante el correísmo quería detenerlo y que en las cárceles lo asesinen.“Si me preguntas cuál sería la actuación más dolorosa o más terrible, yo creo que este crimen se vino gestando desde hace muchísimos años. No es algo que empezó en 2023 ni en 2022, sino que Fernando Villavicencio vino revelando estos vínculos durante muchos años”, lamenta. Para ella, el ver a José Serrano detenido en la Cárcel del Encuentro es un paso hacia un camino de verdad y justicia para el país, pues repasa que el exministro nunca fue procesado en Ecuador y ahora, dice, tiene la oportunidad de colaborar con la justicia. “En un primer momento estábamos un poco incrédulas por lo que hemos vivido en audiencias. Incluso pensábamos que no iba a venir, porque nos tienen con este cuento de que no iba a venir, de que no iba a venir. Creo que es importante ver como sí vino y como esa narrativa que ellos han tenido todo el tiempo de persecución política es falsa. También es importante que la ciudadanía sepa que esto es lo mínimo que tenía que pasar en este caso: que ellos vengan”, comenta. Tamia Villavicencio recuerda que en contra de José Serrano hay pruebas contundentes en el caso Magnicidio FV, con 49 elementos individualizados en su contra y 141 elementos que se han presentado contra todos los procesados. La hija de Fernando Villavicencio afirma que el caso es sólido y asegura que las evidencias hablan por sí solas. “Son varios testimonios, varias versiones que corroboran lo que dicen los testimonios. Además hay pericias, dispositivos que se han entregado, informes técnicos que se han hecho”.“No estamos hablando de que es la palabra de uno u otro delincuente: cada cosa que han dicho en sus testimonios ha sido corroborada por la Fiscalía y por nosotras también, que hemos hecho la investigación propia desde el periodismo”, precisa Tamia e insiste en que Serrano deber colaborar con la justicia, ya que podría enfrentar una condena de más de 34 años. “Si él llegara a colaborar, sería muy bueno para el país. Es un tipo que tiene muchísima información, que conoce la estructura desde dentro y que además conoce los vínculos criminales muy bien”, agrega. (I)