Katmandú (EFE).- Nepal mantiene este domingo la búsqueda de miles de desaparecidos por las riadas que devastaron el norte del país el pasado 26 de agosto, mientras empieza a calcular los daños en viviendas, carreteras, puentes y centrales hidroeléctricas.

Doce días después de la catástrofe, las operaciones continúan en comunidades de Rasuwa y Nuwakot, a lo largo del corredor del Trishuli y en varios complejos hidroeléctricos, después de que los rescates con vida registrados el viernes y el sábado mantuvieran abierta la posibilidad de encontrar supervivientes.

La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres calcula situaba en 1.384 los cuerpos y restos humanos recuperados y en 5.000 las personas todavía sin localizar, mientras el Gobierno hablaba en su última actualización de casi 5.000 desaparecidos, entre ellos alrededor de 589 extranjeros de 35 países.

Las autoridades han advertido de que las cifras cambian a medida que avanzan las búsquedas y se revisan las listas de personas inicialmente dadas por desaparecidas.

Equipos especializados de la India, China y Corea del Sur continúan trabajando junto al Ejército nepalí en instalaciones hidroeléctricas como Upper Trishuli-1, Upper Trishuli-3A, Upper Trishuli-3B, U216 Haku, Chilime y Langtang.