Kidd Voodoo (24) revela que, cuando partió su vida sobre un escenario, cantaba mirando al piso: era incapaz de levantar la cabeza y observar a quienes tenía enfrente.

“Me costó mucho. Al principio cantaba mirando para abajo. Después mi equipo me decía ‘mira para adelante, la gente tiene que mirarte la cara’. Yo, antes de ser artista, no tenía Instagram, no tenía Facebook, no tenía ninguna foto publicada de mí. Siempre he sido muy alejado de eso. Estoy en mi casa, juego computador, veo tele y fin. Pasar de eso a tener campañas con Adidas y tener que ver mi cara cuando salgo a manejar, es un poco extraño. La gente me debe pelar por todos lados”, especula en conversación vía Zoom con Culto.

De alguna forma, su fricción con la popularidad guarda relación con su propio carácter, con esa faz en que se identifica como David Simón León Urbina, su verdadero nombre.

“Soy una persona que nunca he sido de hacer amigos, no puedo hablar con alguien más de tres palabras de frente, porque no lo puedo mirar. Yo soy muy corto. Tener que tocar doce veces en un arena en Chile y tener que despersonificarte y tener ‘la perso’ más grande de tu vida y hablar y hablar, porque la gente te va a ver a ti, genera mucha ansiedad. Días sin dormir. Pero creo que ya lo vencí”, declara.