Aunque cada 15 días Diego Santilli seguirá convocando a una flamante mesa con los Menem más Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, por el PRO, por lo bajo siguen las tensiones y la desconfianza. Esta semana se dio un nuevo capítulo de los problemas que se va a encontrar esa mesa política para generar acuerdos políticos para 2027. No solo porque tanto Karina Milei como Mauricio Macri, quienes habilitaron esa mesa, siguen manteniendo un recelo uno del otro sino porque hay señales confusas en el territorio. Y justamente esto se pudo esta ver esta semana nítidamente en un municipio que domina el PRO: Zárate. Allí el intendente Marcelo Matzkin, un hombre de Ritondo pero con buenos nexos con otras figuras como Patricia Bullrich u otros intendentes como Soledad Martínez (vicepresidenta del PRO), había solicitado al Concejo Deliberante que le apruebe una norma para quitarle impuestos al desarrollo de la costanera. Casi un canto a la política libertaria nacional. Incluso la norma proponía continuar una obra de un edificio para vivienda social que había sido acordado con el Gobierno nacional. Pero los cuatro concejales de La Libertad Avanza se negaron a aprobar la norma y se abstuvieron, lo cual generó la caída del proyecto.
Cortocircuitos en la Provincia y recelos generalizados enfrían el acuerdo LLA-PRO
A pesar de la mesa política, en el territorio bonaerense se multiplican las fricciones y los conflictos con concejales libertarios. Esta semana se disparó una pelea salvaje en Zárate, donde gobierna el PRO. Paralelamente, Mauricio Macri sigue alentando a Hernán Lacunza, que se mostró con Cornejo en Mendoza.






