La primera negociación importante acerca de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas ocurrió en 1974. “Agarremos, ya que cuando pongamos un pie en las islas no nos saca nadie”, dijo un eufórico Juan Domingo Perón al instante de ser informado acerca de la voluntad del gobierno inglés de abrir conversaciones para el traspaso de las islas. El plan, que terminó siendo publicado por el Daily Mail, incluía una soberanía compartida y también el idioma, español e inglés. En el documento presentado por el embajador del Reino Unido, James Hutton, que tiene fecha del 6 de junio de ese año se lee: “debo también informarle que una Sección conjunta del Ejecutivo y el Consejo Legislativo de las islas han informado al Gobernador que no hay objeciones verdaderas a las conversaciones con el gobierno argentino sobre las salvaguardas y garantías requeridas en un condominio. Sin embargo, debo dejar en claro que el Gobierno de Su Majestad podría sentirse libre de invitar a representantes de las islas a formar parte de la delegación británica y que antes del acuerdo final los isleños deberían ser consultados y buscada su aceptación por alguna forma de representación popular.” “Sobre esta base, el Gobierno de Su Majestad propone que, si el gobierno argentino está de acuerdo, las conversaciones deberían tener lugar en Buenos Aires tan pronto como sea posible.”