Veintiséis días restan para que el gobierno ingrese el proyecto de ley de Presupuestos 2027. El primero de la administración Kast. Y este hito lo quieren identificar con una característica clara: pasar de la señal de austeridad fiscal que han dado desde que asumieron, a hechos concretos.Así lo transmite desde el Ministerio de Hacienda una fuente que conoce de cerca la elaboración del erario fiscal que debe ser ingresado al Congreso a más tardar el próximo 30 de septiembre. “Si queremos hacer un buen gobierno y terminar bien los dos últimos años, el ajuste se debe hacer ahora”, expresa. El marco general ya lo entregó el propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, al señalar que el gasto público crecerá entre 0% y 1% en 2027, pero para algunos expertos ese margen es demasiado acotado considerando el gasto público fijado por ley. Al respecto, según un reciente estudio del Centro de Políticas Públicas (CEP) la mayor rigidez del gasto se observa en la proporción del Presupuesto comprometida en leyes permanentes, la que se elevó desde un promedio de 66,6% entre 2013 y 2018, hasta 83% en la Ley de Presupuestos aprobada para 2026. De acuerdo a ese mismo análisis, esta rigidez, además, está en línea con la concentración institucional del gasto. Cinco ministerios: Salud, Educación, Trabajo y Previsión Social, Vivienda y Obras Públicas, representan cerca del 80% del gasto total, y en dos de ellos, Trabajo y Educación, más del 90% de su presupuesto está determinado por leyes permanentes.En cuanto a la ejecución presupuestaria, ella muestra un patrón persistente: el gasto corriente se sobreejecuta (104% promedio respecto del presupuesto inicial), mientras que el gasto de capital se subejecuta (95% en promedio). A su vez, solo entre 47% y 50% del gasto es sometido al monitoreo de programas de la Dirección de Presupuestos (Dipres).18 AGOSTO 2026