Bangkok (EFE).- La vicepresidenta de Filipinas, Sara Duterte, pagó este sábado la fianza fijada por el tribunal que la víspera ordenó arrestarla por un caso de amenazas al presidente, Ferdinand Marcos Jr, y a personas de su entorno cercano, en medio del enfrentamiento entre los actuales líderes de las dos principales dinastías políticas del país.
Duterte –hija del expresidente Rodrigo Duterte (2016-2022), detenido en La Haya por presuntos crímenes de lesa humanidad durante su campaña contra las drogas– se personó ante el tribunal de primera instancia de Ciudad Quezón acompañada por su equipo legal, según las transmisiones de los principales medios filipinos.
Su abogado Paul Lawrence Lim confirmó que Duterte depositó una fianza de 120.000 pesos filipinos (unos 1.900 dólares) por cada uno de los tres cargos de amenazas graves que conforman la causa, según un vídeo publicado por la cadena ABS-CBN en el que sus defensores salen del tribunal, donde partidarios de la vicepresidenta se congregaron para mostrarle su apoyo.
La orden de arresto, que no implica culpabilidad, fue emitida el viernes, después de que el tribunal rechazara una solicitud de Duterte para aplazar o revocar la misma, al considerar que existe causa probable para someterla a juicio.












