Audacia, un espíritu siempre inquieto y, por sobre todas las cosas, esa sonrisa y elegancia inconfundibles… aun si hay que tirarse desde un paracaídas o si hay que subir a un tractor en medio del campo y manejarlo. El jueves 3 de septiembre, la monarca (55) retomó sus compromisos institucionales en Hengelo, una ciudad ubicada en la provincia de Overijssel. Máxima no sólo escuchó atenta todo sobre el cultivo de cáñamo y el proceso mediante el cual se lo convierte en material de construcción, sino que realizó ella misma el trabado de prensado del cáñamo y, luego, se subió a uno de los tractores. Para la visita que hizo a la región de Achterhoek, lució un conjunto de falda y camisa de manga corta de Ulla Johnson [modelo Clarisse y Estela]. Los pendientes florales, de Zara; y el brazalete, de Marianna LemosCordonpress“Ella nos contó que solía conducir tractores… ¡Y se notó!”, le contaron a la prensa los trabajadores de Hengelo. Tras charlar con los vecinos, Máxima se movilizó a Doetinchem, donde visitó un proyecto de construcción sostenible y circular, un tema que siempre está presente en su agenda.El 9 de septiembre, Máxima y su marido viajarán a Oslo para asistir al funeral del rey Harald. También irán su suegra, la princesa Beatriz, y