Probamos seis pinzas de depilar para descubrir cuáles merecen realmente la pena y cuáles consiguen acabar con los pelos más pequeños de raíz
Aunque pueda parecer un accesorio sencillo, elegir unas buenas pinzas de depilar marca bastante la diferencia cuando eres tú quien se hace las cejas a ti mismo. Una punta precisa y calibrada, así como un agarre cómodo pueden hacer que eliminar hasta el pelo más rebelde se convierta en algo mucho más rápido y sencillo, especialmente cuando se trata de esos más pequeños o difíciles de coger. Y es que ya sabemos todos que muchas veces eso termina en una pequeña herida con pelo incluido.
Dispuestas a encontrar la mejor pinza de depilar, en EL PAÍS Escaparate hemos puesto a prueba diferentes modelos para comprobar cuáles ofrecen la mayor precisión y comodidad durante su uso, principalmente en las cejas y rostro.
Todas tienen el mismo fin y prácticamente casi el mismo formato: pinzas menores que el tamaño de una mano, con o sin funda para transportarla cómodamente y pinza con punta oblicua o de cangrejo. Para poner compararlas, hemos analizado aspectos como la precisión de las puntas, la facilidad para extraer el vello o de limpieza, entre otros. Las pinzas elegidas han sido: Tweezerman, Staleks Pro, Beter, Candure, Amazon Basics y 3 Claveles.







