Salma Hayek estuvo de manteles largos esta semana, al celebrar 60 años de vida, de los cuales más de la mitad los ha dedicado a la actuación, y ha construido un patrimonio millonario.

Originaria de Veracruz, México, la actriz nació el 2 de septiembre de 1966 y, a sus 23 años, se hizo famosa tras protagonizar la novela mexicana Teresa, estrenada en 1989. Desde entonces, su carrera fue en ascenso.

Hayek se mudó a Los Ángeles en 1991 para probar suerte en el cine estadounidense; sin embargo, encontró muchos obstáculos antes de convertirse en una estrella de Hollywood.

Aunque provenía de una familia acomodada, en la que su padre, Sami Hayek Domínguez, fue ejecutivo de la industria petrolera y propietario de una empresa de equipos industriales, y su madre, Diana Jiménez Medina, es cantante de ópera y cazatalentos, la actriz enfrentó prejuicios por su origen y su acento.

Cuando llegó a Estados Unidos, la artista no hablaba inglés, no tenía tarjeta de residencia, no sabía que necesitaba un agente, no podía conducir y tenía dislexia, según compartió en una entrevista con Oprah Winfrey en el 2003.