Aldo Carlos Mariños se pronunció sobre su presunto vínculo con uno de los testigos de la masacre ocurrida durante el secuestro del comerciante de oro Jenss Lara. El candidato al Gobierno Regional de La Libertad negó que el joven que trasladó a uno de los presuntos sicarios trabajara para él. Pese a que reconoció que sí lo había visto (luego de que se le mostraran fotografías juntos) y que estuvo con él en “dos o tres” ocasiones, aclaró que no lo conoce y no tiene ningún vínculo con él. En entrevista con La República, Mariños insistió en que el joven no fue su trabajador, escolta ni personal de seguridad y negó haberle pagado por ese servicio. “No tengo seguridad, no pago seguridad”, sostuvo. Su explicación se produce luego de que dos testigos declararan ante las autoridades que trabajaban para él. Uno de ellos señaló que era su chofer privado y que recibía S/1.300 mensuales, mientras que el otro afirmó desempeñarse como escolta por S/650 quincenales, según información difundida por Territorio Tomado. TE RECOMENDAMOSGUTIÉRREZ DEFIENDE A AMIGOS ¿Y EL PUEBLO? | MARCO RUBIO LLEGA AL PERÚ | ARDE TROYA El propio Mariños reconoció que las fotografías que circulan corresponden a un joven que aparece junto a él durante actividades proselitistas. Según explicó a este diario, el muchacho fue recomendado por Eduardo Liu, exfuncionario municipal, quien —de acuerdo con su versión— intentó en varias oportunidades convencerlo de contar con seguridad. Mariños relató que Liu le presentó al joven para que trabaje y que incluso le habría ofrecido apoyar su campaña con polos. Añadió que nunca se tomó el tiempo de conocer mayores detalles sobre el muchacho y que, al verlo posteriormente en algunas actividades, lo identificaba como una persona del entorno de Liu. Territorio Tomado también informó este viernes que, luego de ser confrontado con una fotografía en la que aparece junto al joven, Mariños reconoció haber estado con él en “dos o tres” momentos. Según su versión, uno de esos encuentros se habría producido en el mercado La Hermelinda, donde el joven se le acercó. El medio también difundió que el testigo afirmó haber trabajado para Mariños durante aproximadamente un mes y medio. Mariños sostuvo ante La República que, durante sus actividades de campaña, numerosas personas se acercan para tomarse fotografías y participar en recorridos, por lo que considera posible que existan más imágenes en las que aparezca junto a personas que no forman parte de su equipo en actividades proselitistas. “De que aparezca cerca de mí, eso no me hace conocerlo o eso no lo convierte en mi seguridad”, respondió. No obstante, el exalcalde explicó que su equipo pudo haber contratado a personal de seguridad sin su conocimiento para ciertas actividades de campaña. ‘‘Esos eventos te piden, es obligatorio. Pero yo no sé quiénes son’’, indicó. Consultado sobre la posibilidad de que el joven testigo haya sido contratado sin que él lo sepa, dijo: ‘‘No, ninguno de los muchachos de Liu’’. Nuevas pistas en el caso Jenss Lara El caso también suma nuevas interrogantes sobre los vínculos alrededor de la masacre en la que fueron asesinadas cuatro personas durante el secuestro de Jenss Lara. Epicentro TV reveló que una de las víctimas, Luis Rojas Ramos, instructor de artes marciales, había asumido el 12 de agosto la administración del Consorcio Supervisor Allauca. Según la información difundida por el medio, la empresa inició actividades el 11 de diciembre de 2025 y cinco días después obtuvo un contrato por S/354.000 con la Municipalidad Provincial de Pataz, durante la gestión de Aldo Mariños. Epicentro TV también difundió el testimonio de un segundo acompañante del joven que declaró haber trasladado a un hombre armado y encapuchado desde las inmediaciones del lugar donde ocurrió la masacre. Según este nuevo relato, ambos escucharon una ráfaga de al menos 15 disparos y, posteriormente, un sujeto armado habría subido al vehículo para pedirles que avanzaran. El hombre habría indicado una ruta y finalmente les habría ordenado dirigirse directamente a su casa. El testigo entregó además el nombre de un suboficial de la Policía Nacional que, según su declaración, sería propietario de un vehículo Nissan Versa y habría acudido al lugar para seguir al presunto delincuente. Estos elementos deberán ser contrastados por las autoridades encargadas de esclarecer el secuestro y los cuatro homicidios. Mariños evaluará denunciar Consultado nuevamente sobre su anuncio de investigar y denunciar a quienes lo vinculen con el supuesto servicio de seguridad, Mariños señaló que primero busca acceder formalmente al expediente para conocer qué se ha declarado ante las autoridades. El candidato sostuvo que, una vez que tenga acceso a la documentación, evaluará acudir a la instancia correspondiente para denunciar a quienes afirmen que contrató o pagó servicios de seguridad. “Eso es totalmente falso”, manifestó. Mariños también atribuyó las acusaciones a un supuesto intento de ‘‘perjudicar su candidatura’’ y mencionó posibles vínculos políticos que, según él, podrían estar detrás de la aparición de los testigos. La investigación deberá determinar ahora si los dos jóvenes testigos tuvieron o no alguna relación laboral con el candidato, qué actividad realizaron durante las semanas previas a la masacre y si alguno de ellos tuvo participación o conocimiento de los hechos ocurridos durante el secuestro de Jenss Lara.