NoticiaSegún reveló el Dane recientemente, la inflación se ubicó en 6,03 por ciento en julio de 2026.Aranceles - Inflación Foto: iStockPERIODISTA ECONÓMICA04.09.2026 14:24 Actualizado: 04.09.2026 14:34
La codirectora del Banco de la República, Olga Lucía Acosta, detalló los principales factores de riesgo que presionan las perspectivas de inflación, en un escenario donde el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló que la inflación se ubicó en 6,03 por ciento en julio.De acuerdo con las proyecciones del emisor, el indicador alcanzaría un 6,9 por ciento para diciembre de 2026 y bajaría a 4,3 por ciento a finales de 2027. No obstante, este sendero enfrenta importantes amenazas.Fenómeno de El Niño y tensiones globalesEntre los factores de mayor impacto, la codirectora advirtió sobre la persistencia del fenómeno de El Niño, que cuenta con una alta probabilidad de extenderse hasta comienzos de 2027 y alcanzar una intensidad muy fuerte. Esta situación puede generar presiones directas sobre los alimentos y la energía, trasladándose luego a servicios y comidas fuera del hogar.Codirectora del Banco de la República, Olga Lucía Acosta. Foto:Analdex"El Banco de la República ya hizo una estimación de un Niño —no sabemos aún el grado— y eso sube 20 puntos básicos más la perspectiva de inflación, pero con un grado de incertidumbre brutal", afirmó Acosta durante su participación en el 38° Congreso Nacional de Exportadores.En el plano internacional, las tensiones comerciales y geopolíticas, particularmente por el conflicto en curso en Medio Oriente, plantean riesgos para los precios de los combustibles, la energía, los alimentos y el transporte. A esto se suma el desequilibrio en las finanzas públicas, donde la consolidación fiscal podría incidir en las primas de riesgo y la tasa de cambio. Asimismo, una eventual depreciación de la moneda aumentaría la inflación, encarecería la deuda externa y endurecería las condiciones financieras. Foto:CEETInversión en mínimos históricos y déficit externoAcosta enfatizó que en los últimos años la inversión ha sido la "gran sacrificada", advirtiendo que "sin inversión no hay crecimiento futuro". La tasa de inversión continúa deteriorándose y se ubica en niveles mínimos, alejándose de los promedios prepandemia: mientras que entre 2005 y 2019 se situó en 22,06 por ciento, en los últimos tres años se ubicó apenas por encima del 16 por ciento."Tenemos una tasa de inversión más baja. La necesidad de recursos que tiene el sector público absorbe todos los recursos que de otra manera podríamos estar dedicando a subir esa tasa", afirmó la codirectora.Codirectora del Banco de la República, Olga Lucía Acosta. Foto:AnaldexA este panorama se suma la "preocupación" por el déficit de la cuenta corriente que cerró el segundo trimestre del año en 4.702 millones de dólares, impulsado por el volumen de las importaciones. Acosta señaló que mientras las exportaciones han crecido fundamentalmente por mayores precios —favorecidas por el petróleo—, las importaciones avanzan en cantidades. "Ahí también hay síntomas de alerta", expresó.









