El fenómeno de El Niño podría convertirse en uno de los más intensos registrados y sus efectos se extenderían hasta la primavera de 2027, con impactos en las temperaturas, las lluvias, la agricultura, la generación y distribución de energía eléctrica y la aparición de plagas, advirtió Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional.

En entrevista para Aristegui en Vivo, el especialista señaló que la intensidad del fenómeno resulta especialmente preocupante porque ocurre en un planeta que registra temperaturas cada vez más elevadas, lo que puede potenciar sus efectos.

Como nunca lo hemos vivido, tenemos que estar preparados absolutamente para todo.

Vázquez Romaña explicó que El Niño modifica los patrones de lluvia y temperatura a escala regional, por lo que podría favorecer condiciones de sequía en el centro y sur de México y Centroamérica, además de propiciar temperaturas muy elevadas durante los próximos meses.

Advirtió que las consecuencias también pueden alcanzar la producción de alimentos, debido a que la falta de lluvia y el aumento de las temperaturas favorecen la presencia de plagas, entre ellas langostas.