Noticia Exclusivo suscriptores Había escapado de la casa por cárcel y era seguida por sus presuntos vínculos con las finanzas y el abastecimiento de armas de la organización.Alias 'Bendito menor' y 'La Bebecita' Foto: Redes socialesSUBEDITOR DE JUSTICA04.09.2026 10:45 Actualizado: 04.09.2026 11:04
Durante meses, el nombre de Rosa Angélica Tarazona Tarazona apareció ligado casi siempre al de Naín Pérez Toncel, alias Bendito Menor. En redes sociales eran una pareja que mostraba armas, prendas camufladas, dinero y parte de su vida entre Magdalena y La Guajira. Pero detrás de esa exposición, los organismos de inteligencia habían construido otro perfil de alias La Bebecita o ‘La Mona’: el de una mujer que pasó de ser la compañera sentimental del cabecilla a manejar tareas financieras, logísticas y de abastecimiento para las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (Acsn).Ese recorrido terminó en la madrugada de este viernes en Riohacha. Tarazona cayó junto a ‘Bendito Menor’ durante la operación desplegada por la Dijín contra la estructura que este último comandaba. Su presencia al lado del jefe criminal no era circunstancial. Para los investigadores, ambos conformaban una sociedad que trascendía su relación sentimental y que se extendía al funcionamiento de la organización entre la Sierra Nevada, Santa Marta, Dibulla y territorio guajiro.La historia de ‘La Bebecita’ dentro de las Acsn comenzó precisamente alrededor de Naín Pérez. El vínculo con quien era uno de los hombres con mayor capacidad armada dentro de la organización le abrió acceso a información, movimientos y personas que permanecían restringidos incluso para integrantes de la estructura. Con el tiempo, según los reportes de inteligencia, esa confianza se convirtió en responsabilidades concretas.La operación contra ‘Bendito Menor’ se desarrolló en el barrio Los Olivos, en Riohacha. Foto:CortesíaUna de ellas estaba relacionada con el dinero. Tarazona habría asumido el manejo de recursos ilícitos y parte de la nómina destinada a integrantes de la organización. También participaba, según las investigaciones, en el aprovisionamiento de elementos requeridos por los hombres bajo el mando de ‘Bendito Menor’, una tarea que le permitía conocer movimientos, necesidades y puntos de operación de la estructura.A esa función se sumó un frente que concentró la atención de las autoridades: el abastecimiento de armas. Los informes conocidos sobre su trayectoria la señalan de coordinar la adquisición, transporte e ingreso de armamento y explosivos hacia zonas de influencia de las Acsn en Magdalena y La Guajira. Parte de ese material, de acuerdo con la información recopilada por los investigadores, era movilizado de manera oculta en vehículos hasta los corredores utilizados por la organización.Alias 'Bendito menor' y 'La Bebecita' Foto:Redes socialesSu radio de acción tampoco habría quedado limitado a la montaña. ‘La Bebecita’ participaba en la coordinación de casas de paso y vehículos empleados para trasladar integrantes de las Acsn entre Santa Marta, Dibulla y Riohacha. Guachaca, en zona rural de Santa Marta, aparece de manera recurrente dentro de ese mapa: allí mantenía contactos y cumplía tareas relacionadas con la logística y la seguridad de la estructura.La cercanía con ‘Bendito Menor’ le permitió, además, llegar hasta otros niveles de mando. Los reportes señalan que tenía comunicación con integrantes de la cúpula de las Acsn, entre ellos hombres conocidos con los alias de ‘El Profe’ y ‘Camilo’. En algunos momentos habría servido como enlace para transmitir información cuando los cabecillas evitaban establecer comunicaciones electrónicas directas.Paradójicamente, mientras la organización buscaba restringir comunicaciones para dificultar el seguimiento de las autoridades, Tarazona y Pérez mantenían una exposición constante en plataformas digitales. Fotografías y videos los mostraban con armas, prendas militares, fajos de dinero, viajes y artículos de marca. Esa combinación terminó convirtiéndolos en los llamados ‘narcoinfluencers’ del Caribe.Alias Bendito Menor. Foto:Suministrada a EL TIEMPOPara los investigadores, las redes también fueron una ventana hacia su entorno. La exposición permitió identificar relaciones, lugares y rutinas que fueron incorporándose a los trabajos de inteligencia sobre la pareja. Lo que en principio proyectaban como parte de su vida cotidiana terminó alimentando el interés de las autoridades por establecer cuál era el papel que cumplía Tarazona alrededor del jefe armado.La primera operación que consiguió sacarla de circulación ocurrió el 26 de septiembre de 2025. Ese día, unidades del Ejército y la Fiscalía llegaron hasta Guachaca y la capturaron. Para entonces, los investigadores ya la ubicaban como integrante de la red de apoyo de las Acsn y no únicamente como la pareja sentimental de ‘Bendito Menor’.El proceso, sin embargo, tuvo un giro semanas después. En octubre de 2025, un juez le concedió medida de aseguramiento domiciliaria. Tarazona permaneció bajo casa por cárcel hasta que se fugó y volvió a la clandestinidad. A partir de ese momento retomó contacto con la estructura y, según los reportes operativos, reforzó las medidas destinadas a impedir que las autoridades pudieran localizarla.Cambiar teléfonos y refugios pasó a formar parte de esa rutina. Los organismos de inteligencia establecieron que se movía entre distintos puntos y que utilizaba zonas de la Sierra Nevada para dificultar su ubicación. También habría reducido los periodos de permanencia en determinados lugares y limitado las comunicaciones que pudieran conducir hasta ella o hasta ‘Bendito Menor’.Los resultados de la operación contra alias Bendito Menor. Foto:CortesíaSu apariencia y la imagen construida en redes cumplían, de acuerdo con la información de inteligencia, otra función. Tarazona podía desplazarse presentándose como una mujer de negocios o creadora de contenido, una fachada que habría sido utilizada para transportar dinero y elementos destinados a la organización sin asociarse de inmediato con los hombres armados que operaban en la Sierra.Esa doble condición —la exposición pública y el acceso al círculo de confianza del cabecilla— explica por qué su nombre comenzó a tener un peso propio dentro de las investigaciones. Para las autoridades ya no se trataba solamente de establecer dónde estaba la pareja de ‘Bendito Menor’, sino de seguir a una persona que conocía el funcionamiento financiero y logístico de parte de la estructura y que tenía contacto con varios de sus integrantes.Tras la fuga de la detención domiciliaria, ambos volvieron a moverse juntos. El seguimiento sobre ‘Bendito Menor’ también significaba, por esa razón, seguir los movimientos de ‘La Bebecita’. La relación sentimental que inicialmente le había permitido ingresar al círculo del cabecilla terminó convirtiéndose en uno de los elementos que mantuvo unidos sus recorridos clandestinos.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














