NoticiaOor primera vez en 35 años, la ceremonia que parodia al Premio Nobel salió de Estados Unidos y se realizó en Zúrich, Suiza.Los ganadores del premio Ig Nobel de Química descubrieron que las proteínas de la leche de las cucarachas vivíparas contienen tres veces más energía que las proteínas de la leche de vaca. Foto: AFPSUBDIRECTOR VIDA04.09.2026 09:54 Actualizado: 04.09.2026 09:54

Un orinal inspirado en cómo orinan los perros, una cucaracha cuya leche rinde tres veces más energía que la de vaca, y un estudio sobre por qué los adolescentes huelen distinto a los bebés para sus padres. Así fue la edición 2026 de los premios Ig Nobel, el galardón que desde 1991 celebra la ciencia que primero hace reír y después hace pensar. LEA TAMBIÉN La ceremonia número 36 se realizó el 3 de septiembre en el Kongresshaus de Zúrich, Suiza, y marcó un quiebre en la historia del premio: por primera vez en 35 años salió de Estados Unidos, donde siempre se había hecho en Harvard, el MIT o la Universidad de Boston. El cambio, según explicó el fundador Marc Abrahams, respondió a que varios ganadores, participantes y periodistas internacionales tenían dificultades o inseguridad para viajar al país. El tema de esta edición fue "hongos", con números musicales incluidos, y cuatro premios Nobel reales —Esther Duflo, Abhijit Banerjee, Michel Mayor y Tim Hunt— entregaron los trofeos, en forma de hongo gigante. Cada equipo ganador se llevó, además, diez billones de dólares zimbabuenses.El orinal que copió a los perrosUno de los premios más comentados fue el de Física, para Randy Hurd, Zhao Pan, Tadd Truscott y Kaveeshan Thurairajah, de Estados Unidos, Canadá, China y Arabia Saudita, por diseñar un orinal que casi no salpica. La clave está en el ángulo con el que el chorro golpea la superficie: si es menor a 30 grados, el salpicado se reduce casi por completo, según el estudio publicado en la revista PNAS Nexus.La inspiración no vino de otro urinario, sino de la naturaleza: los investigadores se fijaron en la forma en que los perros levantan la pata trasera para orinar, un gesto que minimiza instintivamente el ángulo de impacto, y en la estructura en espiral de las conchas de nautilo. De ahí salió el diseño final, bautizado "Nauti-loo", que reduce el salpicado hasta en 98 por ciento frente a un urinario convencional.Leche de cucaracha, tres veces más potente que la de vacaEl premio de Química fue para un equipo de once investigadores de Estados Unidos, India, Francia y Japón —encabezado por Sanchari Banerjee y Subramanian Ramaswamy—, que descubrió que la leche producida por la cucaracha vivípara Diploptera punctata contiene tres veces más energía que la leche de vaca. El hallazgo, publicado en la revista IUCrJ, se basó en el análisis de cristales de proteína generados por este insecto para alimentar a sus crías.Cómo sonarse la nariz, treparse a serpientes y otros hallazgosEl premio de Medicina se entregó de manera póstuma a Takuji Unno, investigador japonés autor en 1977 de un estudio sobre la manera correcta de sonarse la nariz. Su conclusión, tan simple como contundente: lo más eficaz es un soplido "grande y largo".En Biología, el galardón fue para un equipo brasileño y australiano liderado por João Miguel Alves-Nunes, que pisó y golpeó repetidamente distintas serpientes venenosas, en diferentes condiciones, para determinar qué comportamientos aumentan el riesgo de una mordedura. El estudio se publicó en Scientific Reports.El premio de Tecnología fue para investigadores de Estados Unidos, China, Canadá y Egipto que usaron la probóscide de un mosquito —la estructura con la que el insecto pica y succiona— como boquilla para una impresora 3D, según el estudio publicado en Science Advances.Amigos, dulces y calzoncillos enterradosEl premio de Economía recayó en Paul Piff y su equipo, de Estados Unidos, Canadá y México, por una investigación que encontró que las personas de clases sociales más altas tienden más a quitarle dulces a un niño y a incurrir en otras conductas poco éticas, según el estudio publicado en la revista PNAS.En Biomecánica, el premio fue para Matilda Brindle, Catherine Talbot y Stuart West, del Reino Unido y Estados Unidos, por estudiar la evolución del beso entre simios, neandertales y humanos modernos.El premio de Ciencia del Suelo tuvo, quizás, el método más insólito de esta edición: un equipo de Suiza, Países Bajos y Alemania enterró miles de pares de calzoncillos de algodón en 25 países distintos y los desenterró dos meses después para medir la salud del suelo según su grado de descomposición. Contaron, para eso, con la ayuda de mil científicos ciudadanos.El premio de Olfato fue para investigadores de Polonia y Suecia que reunieron evidencia de que los bebés huelen maravillosamente bien para sus padres, mientras que los adolescentes no.Y el Premio Ig Nobel de la Paz se lo llevó un equipo de Estados Unidos, Argentina y Australia por investigar la diferencia entre los buenos amigos y el tipo de amigos que en realidad querríamos tener cuando las cosas se ponen difíciles.Los Ig Nobel son organizados por la revista Annals of Improbable Research y llevan 36 años premiando investigaciones que, detrás de su fachada extravagante, suelen aportar hallazgos con aplicaciones reales, desde el diseño de baños públicos hasta la comprensión del comportamiento humano. La próxima edición se realizará en Amberes, Bélgica.REDACCIÓN CIENCIA Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.