Unas semanas después de su dimisión en medio de un escándalo sobre la financiación de su partido, Nigel Farage afronta otro. Reform, el grupo de ultraderecha que ha liderado las encuestas de opinión en el último año, suspendió este viernes a dos dirigentes del partido después de las revelaciones de una investigación periodística encubierta.

Farage afronta esta crisis justo cuando arranca el congreso anual de su partido y cuando está tocado por otros casos relacionados con la financiación de su partido y está cayendo en las encuestas de opinión pública después de meses de líder. Es uno de los políticos más impopulares del país, pero su partido sigue por delante del Partido Conservador y empatado con el Partido Laborista en intención de voto en la última encuesta de YouGov. Reform ha perdido seis puntos desde su pico de apoyo hace un año.

En otoño de 2025, dos reporteros fingieron ser un donante estadounidense y su hijo residente británico que querían dar dinero a Reform, aunque no sea legal en el Reino Unido que un extranjero financie a políticos locales. Dos dirigentes del partido, James Orr y Dan Jukes, se reunieron con los supuestos donantes y describieron un proyecto “clandestino” para aceptar el dinero, según el vídeo emitido este jueves por Channel 4. Jukes sugirió pasar el dinero de padre a hijo e insinuó que el partido ya lo había hecho otras veces.