0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialSon unos cuantos minutos ya esperando sentado. La culpa no es de la organización encargada de que todo funcione como la seda para la première de Cronos en el Liceu. El problema es de los que damos forma a la butaca desde un buen hace rato porque somos excesivamente puntuales. Y a los excesiva y nerviosamente desgraciados puntuales les pasa que incluso tienen que esperar a los que son serenamente puntuales, los que lo son como es debido, los de llegar justo un minuto antes de lo que corresponde. Así que hasta que no se proyecte la película sobre el dispositivo de los Mossos d'Esquadra para hacer frente a los yihadistas que atentaron el 17 y 18 de agosto del 2017 en la Rambla de Barcelona y en Cambrils, o se miran las musarañas o hay que buscarse distracciones.Antes, el photocall, ha sido entretenido, con el director Fernando González Molina y los actores Enric Auquer, Diana Gòmez y Mònica Lòpez encabezando todo el equipo. Desfilan ante las cámaras en grupo e individualmente. Da para cavilar: así que este es el director, esta es la que hace de aquella que destinan a Ripoll, aquel otro es que hace de mayor de los Mossos y aquel de jefe de operativo, y la de más allá representa la que poco después fuera portavoz del Govern.Pero el photocall es pasado. Encontramos una manera de pasar el rato antes de que empiece la película aprovechando el cúmulo de gente por la platea del Liceu: identificar desde el primer piso quiénes de todos ellos son policías. Se supone que habrá unos cuantos, todos invitados para la película.... Es un entretenimiento como cualquier otro. Como cuando sentado detrás de tus padres en el coche matabas el tiempo de carretera contando cuántos vehículos amarillos te cruzabas. O cuántos tenían matrícula acabada en ocho. Sabemos que hay mossos. Muchos. Nos lo han dicho en el hall. Pero el juego es un fracaso. Solo los guardaespaldas de autoridades como la consellera de Interior, Núria Parlón, o el presidente del Parlament, Josep Rull, son identificables. Y porque no se esconden. Pero al resto es complicado reconocerlos. Tan fácil que es en las manifestaciones, con esas gorras americanas (las de una sola visera) y/o pinganillos o auriculares bien metidos en la oreja.El director (arriba, tercero por la izquierda) y los actors Miquel Muñoz / ShootingEn el Liceo no hay ópera esta noche, tampoco actúa el Silvio Rodríguez de hace tres días, pero el ambiente es igualmente el de una gran ocasión. Hay palique y la conversación es animada entre grupos. La calma en las butacas llega cuando la periodista Helena García Melero presenta la película. El silencio estalla justo después, cuando empiezan a recorrer las imágenes por la pantalla.Lo que revienta primero es una explosión en Alcanar y la tranquilidad en Barcelona, en la Rambla. Todo son sirenas y carreras que marcan tanto el inicio de la película y como del operativo cronos de la policía. La mirada está fija en la pantalla. La atención es lógica en platea, porque este comienzo in medía res lanza al espectador directamente a la acción, al desastre provocado por el atropello múltiple a lo largo de la Rambla.El Liceu, antes de la preestrena Miquel Muñoz / ShootingEl nudo en la garganta se forma enseguida, pues. Es imposible tomar distancia emocional respecto de los hechos. Más todavía para los familiares de las víctimas invitados a la première. El Liceu está, además, a escasísimos metros de donde se detuvo la furgoneta. El recuerdo revive. En todos los presentes hoy, aunque hayan pasado ya nueve años desde la tragedia. Los hechos dejaron muchas heridas abiertas.Las tensiones de todo tipo no dan descanso al espectador de Cronos. Quizá encuentra tan solo un momento para distraerse y liberarse de la trama si se entretiene en comprobar si el mayor Trapero de la ficción se parece al real. Conclusión: físicamente, no mucho, pero esa cadencia en el habla de bueno pues molt bé pues adiós, el tono y aquella manera de expresarse lo clava Pablo Derqui.Al final, ovación. Ante de un filme basado en hechos reales y que todo el mundo sabe como acaba, el éxito recae en sí consigue conmover. Lo parece, porque los aplausos son tiernos. Están dedicados a todo el equipo que ha hecho posible la película. Están dedicados a los familiares de las víctimas presentes en el Liceo. Redactor de Cultura. Estuvo en Política del 2014 al 2025. En La Vanguardia desde el 2007, anteriormente colaboró en El País. Licenciado en Humanidades y en Periodismo por la UPF
‘Cronos’ en el Liceu: un preestreno homenaje a los Mossos y a los familiares de las víctimas
La película de Fernando González Molina vive una presentación sentida, a escasos metros de donde se detuvo el terrorista con la furgoneta








