NoticiaOTUS procesa imágenes con inteligencia artificial y publica los registros en el SiB Colombia para facilitar su consulta y uso en investigaciones.La Red OTUS reúne instituciones, autoridades ambientales, empresas, investigadores y comunidades bajo una metodología estandarizada para generar información sobre la biodiversidad. Foto: Red OTUSPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD03.09.2026 18:07 Actualizado: 03.09.2026 18:07
El monitoreo de la fauna mediante cámaras trampa avanza en Colombia con una red que busca integrar información producida por instituciones públicas, empresas privadas, autoridades ambientales y comunidades. Se trata de la Red OTUS, una iniciativa liderada por el Instituto Humboldt, Conservación Internacional Colombia y las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible, a través de Asocars, con el apoyo de Wildlife Insights y Google.La red, cuya primera fase comenzó en 2024, ya ha procesado 868.002 imágenes obtenidas en 1.141 ubicaciones de las regiones Caribe, Andina, Pacífica y el piedemonte de la Orinoquia y la Amazonía. De ese total, 240.777 corresponden a registros validados de fauna silvestre y han permitido consolidar información sobre 362 especies. LEA TAMBIÉN Los registros obtenidos en cuatro regiones ya permitieron validar 240.777 registros de fauna. Foto:Red OTUSEl objetivo de esta nueva etapa es ampliar la cobertura geográfica y taxonómica del monitoreo y convertir los registros obtenidos mediante cámaras trampa en información que pueda ser utilizada para la conservación y para la toma de decisiones sobre el manejo de la biodiversidad.Hernando García, director del Instituto Humboldt, explicó que la Red OTUS integra personas, instituciones y tecnología y articula proyectos locales, autoridades ambientales, organizaciones de investigación y áreas protegidas bajo una metodología estandarizada.“Esto permite que los datos producidos en diferentes regiones del país puedan analizarse y aprovecharse de manera conjunta. Esta red es clave porque contribuye al cumplimiento de las metas del Convenio sobre la Diversidad Biológica”, afirmó García.Uno de los elementos centrales de la iniciativa es la organización y publicación de los datos. Según el director del Humboldt, las imágenes obtenidas mediante las cámaras trampa son procesadas por Wildlife Insights y posteriormente convertidas en registros públicos a través del Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SiB Colombia).De esta manera, la información generada en los diferentes proyectos no permanece en archivos o bases de datos aisladas. Los registros son procesados con inteligencia artificial y posteriormente publicados en el SiB Colombia, con el propósito de facilitar su consulta e integración con otra información disponible sobre la biodiversidad del país. LEA TAMBIÉN Las Corporaciones Autónomas Regionales pasaron de 483 dispositivos en 2023 a más de 1.842. Foto:Red OTUSPara Juan Camilo Nariño, de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), la iniciativa representa algo más amplio que una red de cámaras trampa. “Es mucho más que una red de cámaras trampa: es una infraestructura de información que conecta el monitoreo en campo con herramientas de procesamiento, análisis y publicación de datos”, señaló.Según Nariño, esta articulación permite transformar los datos obtenidos en territorio en conocimiento que pueda ser utilizado por quienes toman decisiones relacionadas con la conservación de la biodiversidad.Registros de especies amenazadasEntre los resultados que ya ha consolidado la Red OTUS se encuentran registros de especies de importancia para la conservación. García señaló que la información incluye especies amenazadas como el paujil de pico azul (Crax alberti), ave endémica de Colombia catalogada en Peligro Crítico, y la danta o tapir (Tapirus terrestris), clasificada como Vulnerable.La información recopilada también busca contribuir a una mejor comprensión de las dinámicas de los ecosistemas. Carlos Costa, vicepresidente de Conservación Internacional Colombia, explicó que el fototrampeo se combina con el conocimiento y la participación de las comunidades locales.“En Conservación Internacional Colombia combinamos el fototrampeo con el conocimiento y la participación de las comunidades locales para tener información clave sobre nuestra biodiversidad. La articulación que hemos consolidado con la Red Otus ha sido fundamental para fortalecer procesos de caracterización y monitoreo”, aseguró Costa. LEA TAMBIÉN La Red OTUS procesa imágenes con inteligencia artificial. Foto:Red OTUSDe acuerdo con el directivo, este trabajo ha permitido comprender mejor las dinámicas de los ecosistemas y orientar decisiones y acciones de conservación de acuerdo con las necesidades de cada territorio.La red también ha incorporado a empresas privadas y entidades nacionales. Entre las organizaciones que se han sumado con aportes de cámaras trampa están la Asociación Colombiana de Minería, Mineros de Colombia, Gramalote Colombia, Minerales Córdoba, Minera Cobre Colombia, Corantioquia, Cornare, la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y Corpourbana.Solo el sector minero ha contribuido con más de 150 cámaras instaladas por la Red OTUS. Estos dispositivos han generado alrededor de 15.766 imágenes, equivalentes a cerca del 6,5 por ciento del total de imágenes de la red, según Nariño.Además, la Red OTUS comenzó a acompañar a nuevos publicadores de información de cámaras trampa en el SiB Colombia, entre ellos el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente de Cali (DAGMA) y empresas como Mineros de Colombia.Ese acompañamiento contempla la revisión, organización y estandarización de los datos para facilitar su publicación y permitir que puedan ser consultados e integrados con otros registros sobre biodiversidad.Más cámaras para ampliar el monitoreoEl crecimiento de la infraestructura de monitoreo también involucra a las Corporaciones Autónomas Regionales. Yesid González Duque, director ejecutivo de Asocars, aseguró que, como parte de los compromisos generados en la COP16 para fortalecer la protección de la biodiversidad, las CAR han incrementado de manera significativa su red de monitoreo.Según González, las CAR pasaron de contar con 483 cámaras trampa en 2023 a más de 1.842 dispositivos funcionales en 2026, lo que representa un crecimiento del 280 por ciento.Este despliegue tecnológico, agregó, permite fortalecer el seguimiento de los animales que son liberados en sus ecosistemas naturales. De acuerdo con la información suministrada, las CAR realizan seguimiento a los más de 21.200 animales que son liberados anualmente en sus ecosistemas naturales.La Red OTUS también cuenta con un sistema de visualización de datos que permite consultar e interpretar la información de los monitoreos. Los usuarios pueden acceder a datos estandarizados e indicadores sobre las poblaciones de fauna monitoreadas. LEA TAMBIÉN La Red OTUS inicia una nueva fase para sumar socios y ampliar las líneas base regionales. Foto:Red OTUSLa información disponible varía según el tipo de usuario. Los coordinadores de los proyectos pueden consultar los datos correspondientes a las estaciones y sitios de monitoreo bajo su responsabilidad, así como hacer seguimiento al estado del monitoreo, al procesamiento de la información y a los indicadores de cada proyecto.Las autoridades ambientales, por su parte, pueden visualizar esos indicadores de manera integrada para los proyectos desarrollados dentro de su jurisdicción.La nueva fase de la Red OTUS busca ahora sumar nuevos socios y aportes para ampliar el desarrollo de líneas base en diferentes territorios del país. Estas líneas base permitirían contar con información estandarizada sobre el estado y la distribución de la fauna y servirían como insumo para que empresas, autoridades ambientales y otros tomadores de decisión incorporen la biodiversidad en la planificación de proyectos, la gestión del riesgo y la definición de inversiones.La iniciativa contempla también la participación de entidades ambientales, empresas privadas y grupos comunitarios. Para ello, la Red OTUS plantea dos paquetes de monitoreo, con opciones de 30 o 60 cámaras trampa instaladas.Los paquetes incluyen los insumos requeridos y el desarrollo de cuatro eventos de monitoreo durante dos años, en los meses de marzo y octubre. También contemplan la compra de cámaras trampa, revisión taxonómica, diseño de muestreo, creación de un proyecto en Wildlife Insights, talleres de capacitación, acompañamiento en la publicación de datos y socialización de resultados.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








