Washington (EFE).- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, minimizó este jueves la magnitud del conflicto con Irán al asegurar que él no lo calificaría como «una guerra», al cumplirse más de seis meses del inicio de las hostilidades.
«Yo no lo llamaría una guerra», declaró Vance durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, la primera que se celebra desde que la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, dejó el cargo el mes pasado y aún no la han sustituido.
El vicepresidente afirmó además que «no hay intercambio de fuego en este momento», pese a que Estados Unidos e Irán se han atacado mutuamente en el golfo Pérsico en los últimos días.
Fotografía de archivo de una valla de propaganda en contra de Estados Unidos, en Teherán (Irán). EFE/EPA/ Abedin Taherkenareh
Vance sostuvo que las principales operaciones militares «duraron unas seis semanas», desde su comienzo el pasado 28 de febrero, y aseguró que Estados Unidos logró «destruir» las instalaciones nucleares iraníes.













