NoticiaEnfermedades, accidentes y nuevos servicios médicos pueden elevar el gasto de los hogares que tienen perros o gatos.El costo de la atención de la salud de los animales de compañía puede representar un gasto importante para los hogares. Foto: iStockPERIODISTA03.09.2026 16:00 Actualizado: 03.09.2026 16:00
Tener una mascota se ha convertido en una realidad para millones de hogares colombianos. A medida que perros y gatos ocupan un lugar cada vez más cercano al de un integrante de la familia, también han aumentado las necesidades relacionadas con su cuidado, incluida la atención veterinaria.El costo de la atención de la salud de los animales de compañía puede representar un gasto importante para los hogares, especialmente cuando se presentan enfermedades, accidentes o emergencias que requieren procedimientos y tratamientos no contemplados en el presupuesto mensual.Según el Dane, el 67 por ciento de los hogares colombianos convive con al menos un animal de compañía, lo que equivale a alrededor de 4,4 millones de familias. Este crecimiento también se refleja en el mercado relacionado con el cuidado animal. Una proyección de Euromonitor señala que el gasto en este sector en Colombia llegaría a los 6,1 billones de pesos al cierre de 2026, incluyendo categorías como alimentación, cuidado y atención médica.Parte del aumento en los costos veterinarios está relacionada con la incorporación de nuevas tecnologías y la especialización de los servicios. Actualmente, los animales pueden acceder a exámenes diagnósticos como ecografías y resonancias, así como a consultas con profesionales especializados en áreas como cardiología, oncología y dermatología.A estos factores se suman el incremento en el precio de medicamentos e insumos y el impacto de la inflación, especialmente en productos importados, costos que pueden trasladarse al valor final de los tratamientos.“Una urgencia veterinaria puede representar un gasto inesperado y significativo. Ante este tipo de situaciones, algunas personas pueden verse obligadas a recurrir al endeudamiento informal o al uso de tarjetas de crédito con altas tasas de interés para asumir costos que no tenían contemplados. Además, postergar una consulta por razones económicas puede afectar el bienestar de la mascota y hacer que una condición inicialmente sencilla termine convirtiéndose en una situación más compleja”, señaló Freddy Parada, gerente de asuntos financieros de Compensar.Ante estos escenarios, la planificación de los gastos asociados al cuidado de las mascotas aparece como una alternativa para los hogares. Una de las opciones son los planes de previsión, que permiten convertir un eventual gasto elevado por una emergencia veterinaria en un pago periódico.Dependiendo del plan contratado, este tipo de servicios puede incluir atención por accidentes o enfermedades, consultas veterinarias presenciales o domiciliarias, exámenes de laboratorio y diagnóstico, y cobertura de responsabilidad civil por daños que pueda ocasionar la mascota a terceros. También existen planes que ofrecen servicios de asistencia, como guardería, baño y orientación telefónica permanente.Más allá de contar con mecanismos para afrontar gastos inesperados, los especialistas recomiendan mantener una rutina de prevención. Tener las vacunas al día, realizar controles veterinarios periódicos y garantizar una alimentación adecuada son algunas de las medidas que pueden contribuir al bienestar de los animales y permitir detectar a tiempo posibles problemas de salud.La planificación también puede ser un factor relevante, pues contar con un presupuesto destinado al cuidado de la mascota o evaluar alternativas de previsión puede ayudar a los hogares a estar preparados para gastos que, por su naturaleza, son difíciles de anticipar.ANGIE RODRÍGUEZ - PERIODISTA DE VIAJAR Y TENDENCIAS - @ANGS0614ANGROD@ELTIEMPO.COM Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








