El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones financieras dirigidas directamente a la red de influencia de la familia Castro en Cuba, bloqueando a un nieto del expresidente Raúl Castro y al Banco Exterior de Cuba.

Al mismo tiempo, el régimen cubano puso en vigor un decreto que flexibiliza significativamente la inversión extranjera, autorizando la contratación laboral directa, la apertura de cuentas bancarias en el extranjero y reformas destinadas al sector turístico.

La Administración del presidente estadounidense Donald Trump impuso esta semana sanciones financieras contra Fidel Ernesto Castro Calis, nieto de Raúl Castro e hijo de Alejandro Castro Espín (este último, director de Inteligencia de Cuba y también sancionado previamente por Washington).

Las nuevas medidas de bloqueo alcanzan igualmente al Banco Exterior de Cuba, una entidad financiera de carácter estatal que se especializa en comercio exterior y transacciones de alcance internacional.

Adicionalmente, el castigo financiero se ha extendido a cuatro entidades identificadas como parte de la red de finanzas e inteligencia de la familia Castro, así como a varias empresas del sector energético que han sido señaladas por explotar dicho sector en beneficio del gobierno cubano.