En 2020, Santiago Abascal presentó en redes la Carta de Madrid, un manifiesto que introducía el concepto de “Iberosfera” y denunciaba que la región estaba “secuestrada” por “regímenes totalitarios de inspiración comunista”, bajo el paraguas del Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla. Los primeros firmantes de aquella declaración de guerra cultural eran Javier Milei, José Antonio Kast y Eduardo Bolsonaro, hijo del entonces presidente brasileño Jair Bolsonaro y diputado.

Seis años más tarde, el V Encuentro Foro de Madrid fue inaugurado este jueves en Santiago de Chile por Milei y será clausurado por Kast, ambos convertidos en presidentes, cuando se cumplen seis meses del triunfo de la ultraderecha en las elecciones chilenas y a apenas un mes de los comicios en Brasil, en los que Flávio Bolsonaro (el hijo menor del expresidente encarcelado) se sitúa en una especie de empate técnico con Lula da Silva. De ahí que el evento se convirtiera en una exhibición de fuerza de la ultraderecha, que anuncia “una nueva era” en esa Iberoamérica que los ultras han ido conquistando elección tras elección.

Un Foro sin Abascal

Pero el gran impulsor del Foro, Santiago Abascal, no estuvo presente para sacar pecho de su iniciativa. El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, disculpó su ausencia señalando directamente al presidente español, Pedro Sánchez, al que acusó de cambiar la fecha de la comparecencia en el Congreso de Sánchez en un “intento de torpedear” el Foro “e impedir que su voz se escuche”.