Pamplona (EFE).- El Gobierno foral, el municipal de Pamplona y diferentes partidos han rechazado los sucesos registrados ayer miércoles en Pamplona durante la concentración convocada en solidaridad con Ceuta, en la que algunos periodistas fueron increpados y acosados físicamente.

Así, el Gobierno foral ha condenado los insultos a representantes políticos y las agresiones, también físicas, a trabajadores de algunos medios de comunicación que cubrían una concentración convocada este miércoles en Pamplona, que «confirmaron las sospechas» de que «bajo una pretendida solidaridad» con Ceuta «se escondía, al menos en parte de los asistentes, un interés meramente partidista y ajeno al pueblo ceutí».

Lo ha dicho en rueda de prensa el vicepresidente Primero y portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, quien ha dicho «rechazar y condenar» las agresiones «físicas y verbales» sufridas por periodistas, entre ellos un equipo de RTVE y un fotógrafo de EFE, mientras trabajaban en la concentración, secundada por UPN y PP.

Aspecto de la plaza consistorial durante la concentración. EFE/Jesús Diges

«La base fundamental de una sociedad democrática es la convivencia y la libertad, y una de sus máximas expresiones es la libertad de información, que ayer se vio violentada por elementos extremistas», ha dicho para añadir a esa crítica los «graves insultos que trascienden a la legítima critica política» y que se dedicaron al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.