ROSARIO.-La primera versión era un doble homicidio y un hombre que había desaparecido en el río Paraná. Ese relato preliminar escondía varias dudas. ¿Por qué el supuesto asesino se había tirado al río después de incinerar un auto con dos personas dentro? La falta de lógica fue reemplazada por nuevos testimonios de testigos que aclararon un extraño femicidio, que ocurrió en Villa Gobernador Gálvez, una ciudad vecina a Rosario. La hipótesis principal es que se trató de un femicidio seguido de suicido. La mujer fue identificada como Mariana Di Paolo y el hombre como Luis Rodrigo Argañaraz. Ambos eran pareja. Según el portal Rosario3, 48 horas antes del hecho la mujer había denunciado al hombre por hostigamiento y acoso.La trama, aún preliminar, apunta a que un hombre prendió fuego un Chevrolet Corsa desde la parte posterior en una zona conocida como Bajada del Espinillo, que usan los pescadores artesanales del lugar. Dentro del auto había una mujer. El vehículo comenzó a arder y en ese momento –según los testigos- un hombre se dirigió corriendo hacia el río Paraná y se arrojó al agua. Un pescador que recién salía con su lancha del río intentó socorrerlo. No sabía lo que había ocurrido previamente. Le arrojó una red para intentar evitar que se lo llevara la corriente, y logró rescatarlo, según contó un vecino. Mientras tanto, el auto ardía con una mujer dentro, algo de lo que nadie se había enterado en ese momento. Los investigadores trabajaron en la escena del hallazgo de dos cuerpos calcinadosMarcelo ManeraEl hombre salió del agua y se dirigió corriendo hacia el Corsa que estaba cubierto por las llamas. De acuerdo al relato de un vecino, esa persona gritaba: “Déjenme morir”. Aparentemente, ese pedido tenía que ver con el rescate realizado por el pescador. Al arrojarse al agua, el hombre habría intentado suicidarse, pero como fue llevado de nuevo a la costa con la red, decidió introducirse en el auto en llamas y morir incinerado, junto a la mujer que acababa de matar. Como la trama es tan extraña, los vecinos que llamaron al 911 no tenían el registro integral de la historia, sino partes. Es que la gente del lugar se comunicó con la policía por la explosión del Chevrolet Corsa, luego de que las llamas cubrieran completamente el auto. Pero también habían visto un hombre que se había arrojado al río. Por eso, al principio llegó una patrulla de Prefectura al lugar para buscar un hombre que –según algunos testigos- se había tirado al río Paraná. La búsqueda se interrumpió cuando la historia quedó más clara: la persona que se había arrojado al agua después se había suicidado al meterse dentro del auto en llamas. La fiscal Noelia Navone se dirigió a la escena del crimen y fue quien advirtió que la hipótesis principal era “un femicidio seguido de suicidio”. De acuerdo con la funcionaria judicial a cargo de la investigación, los cadáveres “están irreconocibles, calcinados”, aunque agregó que se halló documentación del hombre, aunque no trascendió su nombre. “Los peritos de bomberos manifestaron que, en principio, se produjo el incendio desde la parte posterior del vehículo. Los testigos manifestaron que vieron a un masculino prender fuego el auto, meterse en el río, salir y meterse en el auto”, señaló Navone. La funcionaria también aseguró que se está investigando el contexto de violencia de género y si existían antecedentes o denuncias previas. “Eso está siendo materia de investigación”, explicó. Los investigadores analizan la documentación hallada en el vehículo y realizan un relevamiento para determinar si había denuncias anteriores. Este caso que ocurrió este jueves en Villa Gobernador Gálvez enciende las alarmas sobre un crecimiento de los femicidios en Santa Fe. Se inscribe en un patrón que esta provincia arrastra con crudeza durante todo 2026: mientras los homicidios vinculados al crimen organizado descienden de forma sostenida, la violencia de género no cede y ubica a la provincia entre las jurisdicciones más letales del país para las mujeres.En los primeros seis meses de 2026 se contabilizaron 45 homicidios en el departamento Rosario, frente a los 150 del mismo período de 2023, una caída que el Gobierno nacional y la administración provincial atribuyen a su plan de seguridad. Pero esa curva descendente no arrastró a los femicidios. El relevamiento que llevó adelante el Observatorio MuMaLá, que abarca del 1° de enero al 30 de agosto, dimensiona el problema a escala nacional y provincial. Entre enero y agosto de 2026 se registraron 176 femicidios y otras formas de violencia feminicida en el país, un crimen por razones de género cada 33 horas. Dentro de ese mapa, Santa Fe se ubica en el segundo lugar entre las provincias con mayor tasa, con 1,6 casos cada 100.000 mujeres, solo por debajo de Santiago del Estero, que encabeza con 1,7. El dato provincial es además regresivo: se contabilizaron 33 femicidios en territorio santafesino hasta el 30 de agosto, frente a los 24 de todo 2025. Rosario y su área metropolitana concentran la mayor parte de esa violencia. En los primeros cinco meses del año, Santa Fe había registrado 17 femicidios y una tasa de 0,93 cada 100.000 mujeres, casi el doble de la media nacional de 0,50, con Rosario concentrando 10 de los 17 casos. Hacia agosto, el 40% de las muertes violentas de mujeres registradas ocurrió en Rosario y el Gran Rosario. Durante los últimos meses se produjeron femicidios que tuvieron un fuerte impacto. Carina Candelas, de 56 años, fue asesinada a puñaladas por su expareja mientras trabajaba en una farmacia del macrocentro rosarino; el agresor la encerró en el depósito frente a compañeras y clientes, la atacó y huyó, para ser detenido después de intentar suicidarse. Días antes, Gabriela Banach, militante trans de 47 años, había sido asesinada a golpes en el edificio donde vivía, en Cerrito al 630; y Débora Bordón, de 31 años y trabajadora sexual, fue hallada muerta en un departamento de Crespo al 500. Los tres crímenes ocurrieron en menos de un mes. En abril, en Rosario, Sophia Civarelli fue asesinada por su pareja, que luego se quitó la vida y dejó una nota en la que responsabilizaba a la propia víctima. RosarioPrefectura Naval