Noticia Exclusivo suscriptores Una mujer fue capturada en una notaría cuando pretendía hacerse pasar por propietaria de un inmueble, residente en EE. UU. y esposa de un cantante. La mujer y los 'guantes de silicona'. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA03.09.2026 09:30 Actualizado: 03.09.2026 09:56
Las autoridades de Risaralda descubrieron una probable modalidad de estafa, a todas luces, sorprendente, cuando una mujer intentó vender un lote ajeno en Dosquebradas con una cédula que correspondía al de otra mujer. Y no solo eso. En los dedos de ambas manos, la supuesta dueña llevaba fragmentos de silicona sobre los que habían sido reproducidas impresiones dactilares. El mecanismo, según la investigación, buscaba superar uno de los controles de identidad durante la firma de la promesa de compraventa en una notaría.La maniobra fue descubierta el pasado 26 de agosto, durante una operación de la Sijín de la Policía Metropolitana de Pereira que comenzó antes de que las partes se sentaran a cerrar el negocio. Información entregada por una fuente humana puso a los investigadores sobre la pista de la negociación y los llevó a desplegar un procedimiento encubierto: un uniformado asumió el papel de supuesto comprador y siguió el proceso hasta la diligencia notarial.Fue allí donde los investigadores encontraron una de las piezas centrales del caso. La mujer se presentó con una cédula de ciudadanía que correspondía, en sus datos, a otra persona: Andrea Catalina González Arango, esposa de un cantante de música de banda. La mujer capturada en Risaralda Foto:CortesíaLa fotografía, sin embargo, sería la de la ahora capturada. La documentación le permitía presentarse ante quienes participaban en el negocio como titular del predio que estaba a punto de ser negociado.Pero la suplantación habría ido más allá del documento. Cuando llegó el momento de firmar y registrar las huellas necesarias para la promesa de compraventa, los investigadores detectaron pequeños fragmentos de silicona colocados sobre sus dedos. Cada uno contenía impresiones dactilares que, de acuerdo con la hipótesis del caso, estaban destinadas a hacer coincidir la identidad física de la mujer con la de la propietaria que figuraba en los documentos.Ese procedimiento es ahora uno de los elementos que analiza la Policía para establecer cómo fueron obtenidas las impresiones, quién las reprodujo y si detrás de la mujer había otras personas encargadas de preparar la documentación y los mecanismos utilizados durante la suplantación. La investigación busca determinar, además, si el episodio corresponde a un hecho aislado o forma parte de una modalidad utilizada para negociar inmuebles sin autorización de sus propietarios.El documento que fue anulado. Foto:CortesíaLos datos conocidos hasta ahora muestran que la identidad de la dueña habría sido intervenida en varios frentes. Según los investigadores, no solo se habría utilizado su número de identificación: también fueron modificados datos personales asociados a ella, entre estos el teléfono, la dirección y el correo electrónico. Con esos cambios se habría construido la información necesaria para avanzar en los trámites relacionados con el predio.El coronel Óscar Leonel Ochoa Sánchez, comandante Policía Metropolitana de Pereira, señaló que el lote estaba avaluado en mas de 400 millones de pesos. Hay otro elemento que hace parte de las verificaciones. La verdadera propietaria del lote reside en Estados Unidos, una circunstancia que habría permitido intentar adelantar la negociación sin su presencia en Colombia. Los investigadores reconstruyen ahora cómo se obtuvo información relacionada con ella y con el inmueble, y en qué momento comenzó a prepararse la operación.El seguimiento de la Sijín llevó a que la intervención se produjera antes de que la negociación quedara cerrada. En plena diligencia notarial, los policías capturaron en flagrancia a la mujer y la promesa de compraventa fue anulada. Durante el procedimiento quedaron incautados la cédula presuntamente falsa, un teléfono celular, los fragmentos de silicona con las impresiones dactilares y otros documentos relacionados con la transacción.El celular y la documentación entraron entonces en la ruta investigativa. Su análisis puede permitir establecer contactos, comunicaciones y actuaciones previas relacionadas con la preparación del negocio, además de identificar si existieron terceros que facilitaron información sobre la propietaria o participaron en la elaboración de los elementos utilizados para hacerse pasar por ella.La mujer quedó a disposición de la autoridad competente por el delito de uso de documento falso. Sin embargo, la investigación no termina con esa captura. Los investigadores buscan establecer si existen conductas adicionales asociadas al intento de venta y reconstruir la participación que pudieron tener otras personas antes de la cita en la notaría.Uno de los guantes colocados en los dedos. Foto:CortesíaEsa línea también apunta a determinar si el caso de Dosquebradas guarda relación con otros intentos de suplantación, falsificación documental o negociación de propiedades ajenas. La Policía indaga la posible existencia de una red dedicada a identificar inmuebles, obtener información de sus propietarios y preparar identidades falsas para adelantar operaciones inmobiliarias.Las verificaciones adquieren otro componente por el contexto que atraviesa la región después del terremoto. Las autoridades mantienen atención sobre movimientos inmobiliarios que puedan presentar inconsistencias posteriores a la emergencia, al tiempo que en este expediente intentan establecer de dónde salieron los datos personales, los documentos y, especialmente, las impresiones dactilares que terminaron reproducidas sobre los fragmentos de silicona encontrados en las manos de la capturada.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







