El plan de Abelardo va contra los capos del tráfico de drogas, pero no atenta contra los trabajadores agrícolas.3 de septiembre, 2026 - 09h00“La erradicación de los cultivos ilícitos por todas las vías será posible. Es una prioridad nacional. La coca no se combate con estadísticas maquilladas ni con mapas manipulados, sino arrancándola de la tierra donde hoy alimenta la violencia y el crimen. Voy a implementar la fumigación con herbicidas de última generación que no causan daño a la salud humana. No contravienen el mandato de la Corte Constitucional y no afectan al medioambiente. Ha llegado la hora de erradicar definitivamente el flagelo de los cultivos ilícitos. La coca ha traído muerte, corrupción y destrucción. Ha destrozado nuestras selvas, desplazado a nuestros campesinos y ha sido el combustible para el narcoterrorismo. La coca dará paso al coco, al cacao, al café, al maíz, a la palma y a una agricultura honrada”. Eso es lo que dijo el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.Extraordinaria e inteligente oferta. La droga, la extorsión, el injusto precio de nuestros productos de exportación y más detienen el destino de nuestra América. Con un PIB tan escaso, no avanzamos. PublicidadLa “erradicación de los cultivos ilícitos”, palabras del presidente de la República de Colombia, tan necesario para la defensa de la humanidad y la tranquilidad del Ecuador, es propuesta que no cae en el vacío: tiene un piso y un plan sustitutivo. Así es. La propuesta existe. Colombia tiene un organismo denominado “Sustitución de cultivos de uso ilícito”, que en 2026 tiene como meta sustituir 30.000 hectáreas de cultivos. Considero que el citado proyecto debe recibir el apoyo de los países desarrollados, en beneficio propio, de la humanidad y la seguridad.EE. UU. y la Unión Europea, ante sus pueblos, tienen la obligación de proteger a sus habitantes, para lo cual deben buscar, colaborar y fomentar en los países andinos la sustitución de la siembra de productos tóxicos y dañinos a la salud. Tal sustitución debe hacerse para enfrentar que miles de personas abarrotan los bancos de comida en los Estados Unidos ante la inflación. La FAO afirma que hay más de 800 millones de personas que tienen mucha hambre. Además, en las cárceles no se logran los objetivos por la pésima alimentación.A fines de julio de 1988 se realizó en Moscú una conferencia y, al cierre de esta, el señor Mijaíl Gorbachov decía lo siguiente: “Creo que los delegados están de acuerdo en su apoyo a aquellos camaradas que hablaron acerca de la actual necesidad de concentrar nuestros mayores esfuerzos en atacar el problema de la alimentación, en hacer de una amplia ayuda a nuestros campesinos y de la revitalización de nuestra agricultura una urgente prioridad… Revitalizar nuestras áreas rurales es, dicho simplemente, PublicidadPublicidadun deber sagrado. Creo que después de la conferencia debemos ser más exigentes y mantener una estricta vigilancia sobre todo este esfuerzo...”. ¡Qué fuerte y convincente esta cita!El plan de Abelardo va contra los capos del tráfico de drogas, pero no atenta contra los trabajadores agrícolas. América tiene que unirse más y así ser parte activa en la propuesta del presidente de Colombia. (O)Rafael Mendoza Avilés, abogado, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
Adelante, Abelardo
El plan de Abelardo va contra los capos del tráfico de drogas, pero no atenta contra los trabajadores agrícolas.












