Gloria Steinem, quien falleció este 2 de septiembre a los 92 años de edad, fue un poderoso ícono del movimiento feminista estadounidense, y su carrera abarcó una miríada de roles que cambiaron la vida de generaciones de mujeres.
Con sus icónicas gafas de sol de aviador y su larga melena rubia con mechas —que ella consideraba un acto de rebeldía en la década de 1970—, Steinem fue una activista reconocida internacionalmente en la lucha por la igualdad de las mujeres.
Se pronunció a favor de la legalización del aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la igualdad de derechos y salario para las mujeres, y protestó contra la pena de muerte y la mutilación genital femenina.
Su activismo no estuvo exento de reacciones adversas, tanto de hombres como de mujeres, y de acoso que podía ser tan vulgar como intimidante.
Los primeros años










