“Los niños necesitan profesores y conexión humana para aprender y crecer”. Con este simple principio, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha justificado la decisión del Ayuntamiento de la gran manzana de prohibir el uso de la inteligencia artificial generativa entre los alumnos de escuelas públicas, desde el programa preescolar para niños de 2 y 3 años hasta octavo grado, que se corresponde en España con 2º de la ESO, es decir, a estudiantes de 13 y 14 años. El veto, que estará vigente durante un año, afectará a casi 600.000 alumnos y forma parte de una iniciativa más amplia para restringir la tecnología en las aulas neoyorquinas.
“La industria tecnológica quiere hacernos creer que la IA en la educación infantil no solo es inevitable, sino necesaria. Nosotros no lo vemos así”, ha explicado Mamdani en una rueda de prensa el miércoles junto al secretario de Educación de la ciudad de Nueva York, Kamar Samuels, en la que ha detallado que es vital que los más pequeños desarrollen “habilidades” con sus compañeros al tiempo que construyen “relaciones con sus profesores” y resuelven “problemas difíciles por sí mismos”. “Todavía no hemos visto ningún estudio que demuestre que la IA sea beneficiosa para los estudiantes de primaria y secundaria, con la excepción, por supuesto, de las investigaciones patrocinadas por las mismas corporaciones que se benefician de ello”, ha argumentado el regidor demócrata de Nueva York.










