Gloria Steinem, una de las voces feministas más relevantes de las últimas décadas, ha muerto a los 92 años en su casa de Nueva York, tal y como ha anunciado su fundación este jueves. Steinem fue una de las primeras periodistas feministas contemporáneas que se reivindicó como tal y que combinó su reporterismo y su escritura con un activismo que enriqueció sus textos con nuevos enfoques y aportaciones. Esos textos e ideas fueron, a su vez, combustible para el feminismo que emergió con fuerza en los años 60 y 70 para reivindicar nuevos derechos civiles. En 2021 recibió el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades por su contribución a la defensa de los derechos de las mujeres.

Su fundación destaca que los casi cien años de Glora Steinem fueron “bien vividos” y que “continuó trabajando por la igualdad hasta el final”. En los últimos años, Steinem siguió escribiendo y también manteniendo encuentros y reuniones con personas invitadas en su propia sala de estar para intercambiar ideas y debatir. Su fundación ha anunciado que la voluntad de la escritora es que esos encuentros continúen y que su casa se convierta “en un centro para los movimientos de justicia social”.

Steinem (Ohio, 1934) escribió desde Nueva York para distintas publicaciones como Esquire o Cosmopolitan y cofundó New York Magazine. Su perspectiva de género la llevó, al comienzo de su carrera, a trabajar en el Club Playboy de la ciudad para escribir sobre las condiciones laborales de las mujeres que allí trabajaban. Fue en el New York Magazine donde publicó en 1969 uno de sus artículos más emblemáticos, que contribuyó a impulsar su figura: “Después del poder negro, la liberación de las mujeres”. En 1972 fundó, junto a otras periodistas, la publicación Ms, la primera revista feminista, creada y dirigida por mujeres. Su primera tirada se agotó en apenas una semana, un reflejo de esa inquietud feminista que latía fuerte en la sociedad norteamericana de entonces.