Por FRANCE 24

En Washington y en Caracas, los discursos suenan cada vez más perfectamente alineados. Donald Trump y Delcy Rodríguez fueron consultados casi al mismo tiempo sobre la perspectiva de unas elecciones presidenciales en el corto plazo para Venezuela, y ambos la descartaron con el mismo argumento: el país no está listo.

Vicepresidenta de Nicolás Maduro hasta el día en que éste fue extraído de una instalación militar por fuerzas élite estadounidenses el 3 de enero, Rodríguez pasó a encabezar el Gobierno, en lo que fue presentado como una solución provisional, mientras se avanzaba en el proceso de “estabilización”, de acuerdo con el plan de tres fases para Venezuela delineado por el secretario de Estado, Marco Rubio.

Sin embargo, su relación con la Casa Blanca luce cada vez más consolidada, con el presidente Trump reiterando en varias declaraciones que Rodríguez está haciendo un “muy buen trabajo” y recordando que “estamos haciendo mucho dinero con el petróleo”, en alusión al control que Washington mantiene sobre la comercialización del crudo venezolano desde el cambio de mando.

La tónica no fue diferente este 2 de septiembre. Trump fue consultado por una periodista en la Oficina Oval sobre por qué su Administración se abstenía de demandar una fecha concreta de elecciones en Venezuela.