Los inversores en soft­ware han estado reaccionando sobre todo a las amenazas de la inteligencia artificial (IA). Ahora, por fin tienen motivos para pensar en las oportunidades. El auge de todopoderosos asistentes de programación hundió las acciones de multitud de desarrolladores de aplicaciones, entre ellos pesos pesados como Sales­force. Pero la expansión de ayudantes artificiales autónomos para impulsar la productividad empieza por fin a cobrar fuerza.Los ciberataques potenciados por la IA seguirán inquietando a los ejecutivos. A medida que las herramientas ganen capacidad, las brechas podrían ser más habituales. El lado oscuro de la tecnología ha beneficiado a empresas como Crowd­Strike y Cloud­flare, que proporcionan defensas digitales. Los ingresos de ambas han crecido cerca de un 30% anual desde 2022, muy por encima del 17% del índice SaaS de Software Equity Group.Mientras, los fabricantes de aplicaciones empresariales de uso general, como Sales­force y ServiceNow, llegaron a ver cómo sus acciones se reducían a la mitad desde sus máximos de principios de 2025: el SaaSpocalipsis. Su argumento de que los agentes autónomos podían usar sus herramientas y elevar así la productividad con menos trabajadores quedó eclipsado por la amenaza de que los clientes sencillamente pudieran crear su propio soft­ware a bajo coste.Eso puede estar cambiando. Sales­force dice que la subida del valor anual neto de nuevos pedidos ha alcanzado su pico en cuatro años, en parte por las ofertas de IA de la firma agrupadas bajo Agentforce, cuyos ingresos recurrentes anualizados superaron la estimación de TD Cowen. Por si fuera poco, Marc Benioff logró que el jefe de Anthropic, Dario Amodei, dijera que su empresa “no está interesada en destruir a nadie”, una réplica nada sutil a la creencia, brevemente extendida, de que su modelo ­Claude iba, de hecho, a destruir una serie de sectores.Benioff y su equipo mencionaron unas 20 veces al presentar sus resultados la nueva alianza entre ambas, Claudeforce, por si el mensaje no había quedado claro. El BVP Nasdaq Emerging Cloud Index, que sigue a los gigantes del soft­ware, ha vuelto por fin a superar el pico anterior al SaaSpocalipsis. Puede que los inversores estén al fin dispuestos a pensar en la recompensa que hay al otro lado del riesgo de la IA.Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías