Asier Martiarena, Angie CaleroBarcelona, Madrid 03/09/2026 06:00 Actualizado 03/09/2026 12:41 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl gran debate político del arranque de curso se mueve en el terreno de los matices, las omisiones y los silencios calculados. Cuatro semanas después de que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, saliera del palacio de Marivent, asegurando que Felipe VI estaba “comprometido con visitar Ceuta”, las versiones cruzadas entre el Ejecutivo y la Casa del Rey han situado el viaje en una incómoda tierra de nadie. Todos dan por hecho que se producirá, pero nadie pone fecha a una visita cuya indefinición empieza a convertirse en un desgaste para la Moncloa.Después de dos días intentado sofocar las acusaciones de la oposición, que le atribuye un “veto” implícito al jefe del Estado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado esta mañana en el pleno del Congreso de los Diputados que Felipe VI viajará a Ceuta y Melilla “en las próximas semanas” para mostrar su apoyo a sus ciudadanos tras la entrada masiva de migrantes durante el pasado mes de julio. De esta forma, la Moncloa ha vuelto a negar cualquier impedimento al viaje del Jefe del Estado a la ciudad autónoma, siguiendo la línea de las últimas semanas, cuando fuentes del Ejecutivo han asegurado que las relaciones con la Zarzuela son “excelentes”. En este sentido, aunque desde el Gobierno también han señalado en los últimos días que no tenían intención de “marcar la agenda del Rey”, la afirmación de Sánchez esta mañana dice lo contrario, en un intento por bajar la presión sobre La Moncloa respecto al viaje y volver a lanzar el mensaje de que el Rey irá cuando él quiera ir. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, esta mañana en el Congreso de los Diputados Susana Vera / ReutersSi desde el palacio de la Zarzuela reiteraron ayer que el compromiso de Felipe VI a desplazarse a Ceuta sigue en pie, fuentes consultadas por La Vanguardia insisten hoy en que no hay fecha para la visita y que tampoco se trabaja en ningún programa de viaje para el Rey en Ceuta. Aunque este escenario puede cambiar en cuanto el Rey de la orden de ir a la ciudad autónoma, lo que está claro es que no ocurrirá sin sin la aprobación del Gobierno. No hay fecha para la visita del Monarca, que tendría una lectura política y diplomática en RabatEstrictamente hablando, no hay ningún elemento que permita sostener que la Moncloa esté bloqueando el viaje. Tampoco la Zarzuela ha acusado al Gobierno de impedirlo. Lo que nose puede asegurar es que el Ejecutivo autorice esta visita en lo que queda de legislatura. Hay, por tanto, una disonancia en los tiempos y en el relato que alimenta las interpretaciones.El pasado 1 de agosto, el palacio de la Zarzuela informó de que el Rey había vivido con “gran preocupación e indignación los acontecimientos en Ceuta y, en menor medida, también en Melilla”. Informaron también de que había pedido medidas al Gobierno para “velar por la seguridad del Estado”, ya que el Jefe del Estado entendía que esta crisis no se trataba solo de un grave problema migratorio sino también de seguridad. Como cualquier movimiento de la Jefatura del Estado, este mensaje también pasó el filtro de la Moncloa, que suprimió algunas frases del mismo. Al hacerlo, el texto pareció ser más contundente contra el Gobierno y transmitió la idea de una tensión creciente entre la Corona y el Gobierno. A la espera de los próximos movimientos de la Moncloa y la Zarzuela, ayer, ante la imposibilidad de viajar a Ceuta, Felipe VI llamó por teléfono Vivas, después de que desde la sede de la jefatura del Estado lanzaran un mensaje en X de “unidad, convivencia y futuro” con Ceuta en el día de la ciudad autónoma. La Zarzuela mostró las banderas de Ceuta, España y la Unión Europea en uno de sus salones de audiencias.La cautela a que el Rey vaya, según fuentes del Gobierno, tiene una explicación institucional. La visita a Ceuta y Melilla no sería “un desplazamiento más de la agenda real”. Felipe VI ha acudido a Paiporta tras la dana o a Adamuz después del accidente ferroviario como expresión de respaldo ante una emergencia, para acompañar a las víctimas de la catástrofe y del accidente y apoyar a los efectivos desplazados. En las ciudades autónomas, además de ese componente institucional, la presencia del Rey tendría una evidente lectura política y diplomática al reafirmar la españolidad de dos territorios cuya soberanía reclama Marruecos, lo que en Rabat interpretarían como una provocación, lo que escalaría la tensión de esta crisis.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro
Sánchez anuncia que el Rey irá a Ceuta “en las próximas semanas” aunque aún no trabajan en la visita
El compromiso de Felipe VI a desplazarse a la ciudad autónoma sigue en pie desde finales de julio











