OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.La determinación de no procesabilidad, que debería operar como una protección, termina convirtiéndose en un limbo sin fecha de salida, opina Manuel Mayo3 de septiembre de 2026 - 10:30 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados. Puerto Rico necesita fortalecer los servicios comunitarios, el apoyo al cuidador envejeciente y los programas de intervención temprana, de modo que cuando un caso llegue al tribunal, lo haga por la vía civil de la Ley de Salud Mental, afirma Manuel Mayo. En Puerto Rico existe una crisis de salud mental que permanece invisible hasta que llega a los tribunales. Uno de sus rostros más dolorosos es el de adultos con condiciones mentales que, ya en edades avanzadas, siguen dependiendo del cuidado de padres y madres, ya ancianos. Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | Cuando la salud mental se convierte en un caso criminal
La determinación de no procesabilidad, que debería operar como una protección, termina convirtiéndose en un limbo sin fecha de salida, opina Manuel Mayo






